Visitando el Municipio Turístico Modelo: San José de Chiquitos

Como parte integral del 8vo Encuentro Internacional de Ciudades Intermedias: Respuestas al despoblamiento de las áreas rurales y el nuevo rol de las ciudades intermedias, organizado por CEPAD, los panelistas y expositores, incluyendo a la Directora Ejecutiva de SDSN Bolivia, Lykke E. Andersen, tuvieron la oportunidad de visitar el municipio de San José de Chiquitos, que se está estableciendo como un Municipio Turístico Modelo.

Quedamos muy impresionados con la cultura, la hospitalidad y los avances logrados en el municipio de San José de Chiquitos y queremos incluirlo como un caso de estudio para el Libro Blanco de Buenas Prácticas en Desarrollo Territorial, que estamos desarrollando para el proyecto EARTH (Education, Agriculture and Resources for Territories and Heritage), junto con varias de las instituciones miembro de SDSN Bolivia.

Contexto local

San José de Chiquitos es un municipio remoto ubicado a casi mil kilómetros de la sede de gobierno nacional, en una zona seca y caliente del país. De acuerdo al Censo de Población y Vivienda de 2001, el municipio contaba con 16.600 habitantes, sin embargo, perdía población debido a la emigración por falta de servicios básicos y oportunidades económicas.

No obstante, el municipio tenía varios elementos importantes que podrían formar la base para un proceso de desarrollo sostenible. El primer elemento es el legado de las misiones Jesuíticas bolivianas, las cuales fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO el 12 de diciembre de 1990. La cultura chiquitana actualmente combina la esencia de las creencias y tradiciones indígenas prehispánicas, con el importante aporte dejado en estas tierras por las reducciones jesuíticas, incluyendo una pasión por la música barroca. El segundo elemento es un entorno natural único, con serranías majestuosas, balnearios, lagunas, y diferentes tipos de bosques tropicales secos, con abundante vida silvestre. El tercer elemento es la hospitalidad y calor de su gente, con una fuerte identidad y orgullo chiquitano.

La importancia de un alcalde visionario

Como la mayoría de los jóvenes de San José de Chiquitos, Germaín Caballero salió de su municipio natal en búsqueda de educación y oportunidades en la ciudad. Estudió derecho y periodismo y trabajó varios años en la ciudad más grande de Bolivia, Santa Cruz de la Sierra. Pero eventualmente decidió volver a su municipio natal y a sus 33 años fue elegido como alcalde de San José de Chiquitos en 2005, y re-elegido en 2010 y 2015.

Lo primero que hizo como alcalde fue identificar la vocación del territorio. Anunció en la prensa que la vocación del municipio era turística, aunque esto parecía ilógico para la población local, ya que no había ninguna infraestructura turística. Se puso la meta de transformar a San José de Chiquitos en un municipio turístico modelo en 10 años.

Rápidamente se dio cuenta de que no se podría avanzar con la agenda turística sin servicios básicos y una población razonablemente educada, así que se puso a trabajar en agua, saneamiento, electrificación, educación y salud. Solo entonces, con la base en orden, podría empezar a desarrollar la agenda turística de manera efectiva.

La importancia de recursos económicos y humanos

Un municipio pobre no se puede transformar sin recursos. En el caso de San José de Chiquitos se logró gestionar cuatro importantes fuentes de recursos económicos. Primero, como todos los otros municipios de Bolivia, recibe transferencias del gobierno central. Segundo, aseguró financiamiento internacional clave de la cooperación española a través del Plan Misiones. Tercero, gestionó una ley para recibir regalías municipales de las actividades mineras que se desarrollan en las montañas precámbricas del municipio (oro, plata y cobre). Cuarto, con el desarrollo urbano del municipio, se ha logrado aumentar los ingresos propios del municipio sustancialmente, sobre todo por los impuestos a la propiedad.

Sin embargo, los recursos económicos no son fructíferos si no hay gente capacitada que sepa manejarlos e invertirlos bien. San José de Chiquitos ha logrado atraer expertos en gestión, turismo, restauración, hotelería, gastronomía, música y muchas otras capacidades importantes para la implementación de una visión de desarrollo integral del municipio.

Acciones clave

Un primer paso importante fue la implementación del Plan Misiones, apoyado por la cooperación española, trabajando en la preservación y gestión del patrimonio cultural chiquitano. El Plan Misiones se posiciona como el vínculo de la cultura con el desarrollo sostenible, la lucha contra la pobreza y el ejercicio de los derechos culturales.

Es un trabajo de largo plazo, operando ya más de 20 años en la Chiquitanía, acompañando una donación de más de 6 millones de dólares con apoyo técnico continuo y de articulación de redes. Este compromiso de largo plazo permitió construir pilares fuertes, lo cual permite implementar iniciativas e inversiones complementarias con coherencia y solidés.

A partir de 2008, se crea la Escuela Taller de la Chiquitanía, que con la metodología “Aprender produciendo” ofrece una opción de formación técnica, inserción social y laboral a jóvenes en situación de vulnerabilidad en oficios vinculados al patrimonio cultural.

La Escuela Taller, hasta la fecha, formó estudiantes en los siguientes oficios y especialidades: Albañilería para la Restauración, Arqueología, Artesanía Tradicional, Mobiliario, Carpintería para la Restauración, Instalaciones eléctricas e hidrosanitarias, Gastronomía Chiquitina (Gastronomía y alimentación), Jardinería y Paisajismo, Metales y Servicios Turísticos (Turismo).

Atraer inversión privada al municipio también ha sido crucial. La combinación de la visión del Alcalde y las otras iniciativas de largo plazo, han sido clave para crear sinergias público-privadas. Con inversiones privadas sumando más de 20 millones de dólares en hotelería, el número de hoteles en San José de Chiquitas aumentó de 4 en 2005 a 41 en la actualidad, lo cual permite acomodar a más de 1100 turistas por día. El municipio tiene el único hotel de cinco estrellas de la región, La Villa Chiquitana, administrado por un emprendedor francés.

Finalmente, para asegurar que los turistas se queden más tiempo en vez de pasar rápidamente por el pueblo, se ha trabajado para desarrollar una marca: “San José de Chiquitos – imposible de olvidar” y una serie de atracciones turísticas.

Uno de los legados de los jesuitas que se ha quedado en la zona siglos después de su expulsión en 1767, es una pasión por la música barroca. Para desarrollar y estimular los talentos, el municipio construyó, en 2017, una Escuela de Música Barroca, dónde los niños y jóvenes pueden perfeccionar sus talentos en el violín. La escuela cuenta con infraestructura adecuada para las actividades de la orquesta; cuenta con un auditorio para 250 personas, una sala de ensayos, siete aulas, áreas administrativas y de prácticas.

Cada dos años, la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC) realiza el Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitanía”. Este festival es considerado el evento cultural más importante de Bolivia y el más grande del mundo en su género. El próximo Festival de Música Barroca se realizará entre el 24 de abril y el 3 de mayo de 2020.

Durante todo el año se cumple un activo calendario de celebraciones y fiestas populares que permiten a los turistas disfrutar de las tradiciones de la zona. También se ha impulsado a San José de Chiquitos como un destino nupcial, para que las parejas puedan aprovechar esta bella zona para realizar su post boda, filmación o luna de miel.

También se está promoviendo la gastronomía de la región. Con ayuda del Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD), se está desarrollando un recorrido de turismo vivencial, donde los turistas pueden probar especialidades locales, como el tradicional té quemado, masaco en distintas presentaciones y las ricas empanadas de arroz.

Entre el 6 y 8 de septiembre, se llevará a cabo el Festival Posoka Gourmet, donde los visitantes pueden experimentar las grandes atracciones de San José de Chiquitos.

 

Municipio Escuela

El año 2015 el municipio de San José de Chiquitos fue identificado como Municipio Escuela por CEPAD, por sus buenas prácticas alcanzadas en materia de desarrollo económico local, transparencia, participación ciudadana, gestión innovativa y cohesión social.

Se identificaron varias acciones relevantes, consideradas como buenas prácticas, para ser compartidas con sus pares municipales:

  • La salud y el bienestar de la población se establecen como primera prioridad, por lo cual se creó un seguro universal de salud (SUSACO) en 2008, más de una década antes del resto del país. Con alianzas estratégicas entre el gobierno municipal, departamental y nacional, la cooperación internacional y la empresa privada, se logró cobertura completa y gratuita para toda la población del municipio (y de otros municipios vecinos también).
  • Destino turístico: El turismo genera mucho empleo, especialmente para las mujeres, lo que puede constituirse en un motor de desarrollo sostenible. En San José de Chiquitos se comenzó el trabajo de desarrollo turístico con la participación conjunta de múltiples instituciones. El proceso comenzó involucrando inicialmente a los actores locales: comunidades, artesanos, vecinos, educadores, propietarios de los pocos hoteles de ese entonces, despertando el entusiasmo y logrando el compromiso de participar y promover el desarrollo turístico municipal.
  • Valorando la cultura local: Se ha trabajado de manera sistemática en el fortalecimiento de varios elementos culturales clave, como es el cabildo indígena, la recuperación de costumbres indígenas, las ferias productivas culturales como generación de ingresos locales y la música como elemento de intercambio y manifestación cultural.
  • Recuperación y valoración del patrimonio: En 1989 se creó el Parque Nacional Histórico Santa Cruz La Vieja, sitio arqueológico que rescata los restos de lo que originalmente fue la ciudad de Santa Cruz. El lugar está en una zona en la que confluyen diferentes tipos de bosques como el Cerrado, Chiquitano y Chaco.
  • Fortalecimiento de las mujeres para el desarrollo humano: El Gobierno Autónomo Municipal de San José de Chiquitos creó dentro de su estructura administrativa la Dirección Municipal de Género, para diseñar, implementar y orientar políticas municipales que promuevan la igualdad y equidad de género en el municipio.

 

Lecciones aprendidas

No se logra milagros de un día para otro. La clave de una transformación exitosa y sostenible es una visión compartida y un compromiso de largo plazo de muchos diferentes actores.

San José de Chiquitos es único y no se puede replicar exactamente lo mismo en otro lugar. Sin embargo, se puede replicar la metodología de transformación, lo cual incluye los siguientes componentes principales:

  • Identificar la vocación del territorio, los sueños de la población, y construir una visión compartida.
  • Asegurar financiamiento de una diversidad de fuentes, incluyendo cooperación internacional, inversión privada e impuestos locales.
  • Es fundamental empezar desde lo más básico como el agua, saneamiento básico, electricidad, salud, educación, telefonía, internet y recolección de basura.
  • Sobre esto fundamento de servicios básicos, se puede desarrollar atracciones únicas, y promoverlas por todo el mundo, aprovechando que con las nuevas tecnologías de comunicación, los costos se han reducido.
  • En turismo, hay fuertes economías de aglomeración, es decir, que el éxito de tu vecino te es favorable. Por lo que la colaboración y un apoyo mutuo es fundamental.

 

Insumos para la Política Nacional de Desarrollo Integral de Ciudades

Bolivia actualmente está en el proceso de elaborar una Política Nacional de Desarrollo Integral de Ciudades, lo cual es muy importante dado el rápido y desordenado proceso de urbanización que el país está experimentando. Aunque nuestro Atlas Municipal de los ODS en Bolivia todavía no está listo, ya tenemos datos interesantes que pueden servir como insumos para la elaboración de dicha política.

Lo que nos dicen los datos es que el proceso de urbanización nos puede ayudar a avanzar de manera más rápida y más eficiente hacía los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que en las ciudades se logran más beneficios para la población con menos recursos, debido a importantes economías de escala y aglomeración. Sin embargo, surgen problemas que se agravan en las ciudades, sobre todo en temas de salud. Finalmente, por el gran número de migrantes llegando a las zonas metropolitanas cada año, los gobiernos municipales tienen dificultades en proveer todos los servicios básicos de manera inmediata, por lo que hay grandes números de personas con carencias en las ciudades grandes. En este artículo mostramos algunos datos que respaldan estas conclusiones.

En los gráficos siguientes hemos dividido los 339 municipios de Bolivia en cuatro grupos:

  • RRR: Totalmente rurales (172 municipios)
  • RRU: Predominantemente rurales (91 municipios)
  • UUR: Predominantemente urbanos (51 municipios)
  • ZMC: Zonas metropolitanas y capitales de departamento (25 municipios).

El Gráfico 1 muestra que los municipios urbanos (UUR y ZMC) reciben menos transferencias del gobierno central por persona comparado a los municipios rurales (RRR y RRU), y que los municipios urbanos inviertan menos por persona que los municipios rurales.

Gráfico 1: Recursos públicos disponibles, por tipo de municipio.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia,
proporcionados por el Ministerio de Economía y Finanzas.

Aun así, los municipios urbanos son más exitosos en reducir la pobreza y la desigualdad. Cualquier manera de medir la pobreza muestra resultados mucho mejores para municipios urbanos, y especialmente para los municipios que son capitales de departamento o que pertenecen a las tres zonas metropolitanas del país. El Gráfico 2 muestra los niveles de pobreza, según tres diferentes maneras de medición (1), y también muestra el nivel promedio de desigualdad en el consumo de electricidad (proxy del consumo general del hogar) entre los hogares dentro de cada municipio.

Gráfico 2: Niveles de pobreza y desigualdad, por tipo de municipio.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia,
de diferentes fuentes. Ver detalles en nota (1).

En las ciudades, la población es mejor educada, especialmente las mujeres. Esto, junto con las economías de escala y de aglomeración, hace que la población sea más productiva, lo cual significa que pueden pagar más impuestos y así contribuir a la sostenibilidad fiscal de sus municipios. En contraste, los 172 municipios totalmente rurales en promedio no logran recaudar ni 1% de sus ingresos a nivel local. Más de 99% de los ingresos municipales consisten en transferencias desde el gobierno central, lo cual indica una insostenibilidad financiera aguda (ver el Gráfico 3). Aún en las zonas metropolitanas y capitales de departamento, la recaudación local solamente llega a 21%, lo cual muestra una dependencia fuerte del gobierno central.

Gráfico 3: Escolaridad y recaudación local de impuestos, por tipo de municipio.

 

 Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia,
del Censo de Población y Vivienda 2012 y del Ministerio de Economía y Finanzas.

No todo automáticamente es mejor y más fácil en las ciudades. A pesar de que la desnutrición crónica y la anemia en mujeres muestran mejores datos en las ciudades, hay varios problemas de salud que se concentran en las mismas. El ejemplo más claro es el VIH, con una incidencia mucho más alta en las zonas metropolitanas y capitales de departamento (ver el Gráfico 4). De hecho, más de tres cuartos de todos los casos identificados entre 2014 y 2017 se concentraban en solamente 5 municipios: Santa Cruz de la Sierra, La Paz, Cochabamba, El Alto y Oruro (2). La tasa de homicidios registrados por la policía también es mucho más alta en las zonas metropolitanas, aunque las bajas tasas en las áreas rurales probablemente se deben a registros incompletos.

Problemas de obesidad también tienden a ser mayores en áreas urbanas, especialmente en ciudades intermedias (ver el Gráfico 4). En las áreas metropolitanas y capitales de departamento, el problema de obesidad es menor que en otras áreas urbanas, probablemente por el mayor nivel de educación e ingresos.

Gráfico 4: Problemas de salud, por tipo de municipio.

 

 Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia, de varias fuentes.

Son pocos los indicadores que son peores en las ciudades, pero en términos absolutos, las ciudades grandes concentran muchos problemas. Por ejemplo, el porcentaje de jóvenes varones de 15-24 años que no estudian ni participan en el mercado laboral (NINIs) es relativamente bajo en Santa Cruz de la Sierra (9.6%, comparado con el promedio nacional de 11.3%), pero aun así Santa Cruz de la Sierra es el municipio con más NINIs del país, seguido por La Paz, El Alto y Cochabamba (ver el Gráfico 5).

Gráfico 5: Número de NINIs varones en Bolivia, por municipio, 2012.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia,
calculados con datos del Censo de Población y Vivienda 2012.

Este gráfico es típico. Aunque las cuatro ciudades grandes de Bolivia tienden a tener los mejores indicadores en términos de bienestar humano, también concentran mucha gente con carencias en los mismos aspectos.

Esto se debe sobre todo al gran número de migrantes llegando cada año a estas ciudades. El gráfico 6 muestra los 25 municipios que últimamente crecieron más rápidamente en Bolivia, según el aumento en el número de medidores eléctricos residenciales (con consumo positivo) en cada municipio. Santa Cruz y El Alto cada uno reciben aproximadamente 11 mil nuevas familias anualmente, las cuales necesitan agua potable, saneamiento, electricidad, salud, educación y varios otros servicios públicos.

Gráfico 6: Dinámica poblacional, 2013-2016 (Aumento anual en el número de medidores eléctricos residenciales con consumo positivo).

Fuente: Andersen, Branisa & Calderón (2019).

Sin embargo, como vimos en el Gráfico 1, la inversión pública está dirigida más a los lugares de origen de estos migrantes que a los lugares de destino, lo cual significa que los municipios receptores siempre están atrasados en la provisión de servicios básicos.

También significa una sub-utilización de muchas de las inversiones que se han hecho en áreas rurales. El Gráfico 7 muestra un ejemplo llamativo. Analizando datos de todos los medidores eléctricos de Bolivia, Andersen, Branisa y Calderón (2019) calcularon el porcentaje de los medidores que tenían consumo de 0 kWh en mayo del 2016 (el último mes analizado). Increíblemente, en muchos municipios del Altiplano boliviano, más de 20% de los hogares que tienen electricidad instalada, no lo están usando regularmente.

Gráfico 7: Proporción de medidores de electricidad residenciales con consumo de electricidad cero durante mayo del 2016, por municipio.

Fuente: Andersen, Branisa & Calderón (2019).

En conclusión, la urbanización constituye una oportunidad notable para mejorar las condiciones de vida de la población. En Bolivia tenemos la ventaja de que hay varios centros de atracción (Santa Cruz de la Sierra, El Alto, La Paz y Cochabamba), en vez de solamente una mega-ciudad. Sería ideal desarrollar más centros de atracción, para lo cual el Gráfico 6 arriba muestra algunos municipios con potencial.

Sin embargo, para que las ciudades puedan manejar el gran número de migrantes, necesitan más recursos. La asignación de recursos debería tomar en cuenta los patrones de migración, para que los migrantes tengan los servicios básicos dónde lo van a necesitar.

En las ciudades, por la alta densidad poblacional, se necesita más énfasis en salud pública. Esto incluye buenos servicios de agua y saneamiento, buenas prácticas de higiene, acceso a salud reproductiva, educación cívica para convivir bien, educación vial para conductores y peatones para reducir la tasa de accidentes, áreas verdes y espacios públicos para salud mental y física, sistemas de transporte público para reducir la necesidad de autos privados, y mucho más.

 

Notas

(1) La primera medida de pobreza es la variable Necesidades Básicas Insatisfechas calculada por el INE en base a datos del Censo de Población y Vivienda 2012. La segunda es un Índice de Pobreza Multidimensional también calculado con datos del Censo, pero incluyendo más dimensiones de privación (ver descripción aquí), y la tercera es una medición más actualizada basada en el consumo de electricidad en todas las viviendas de Bolivia, según sus medidores eléctricos (ver descripción aquí).

(2) Ver aquí .

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* Lykke E. Andersen, Ph.D., Directora Ejecutiva de SDSN Bolivia.

Los puntos de vista expresados en el blog son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la posición de su institución. Esta serie de artículos forma parte del proyecto titulado «Atlas Municipal de los ODS en Bolivia» que actualmente lleva a cabo la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) en Bolivia.

La huella de los idiomas en el desarrollo humano y económico de Bolivia

Los idiomas se constituyen en la herramienta principal de comunicación para la especie humana, sin embargo, el impacto que tienen sobre la interacción entre personas y el desarrollo de las sociedades generalmente es ignorado. Actualmente se hablan 7,111 idiomas en todo el mundo, de los cuales 1,058 se hablan en las Américas, lo que significa el 15% de los idiomas vivos del mundo. En promedio, los idiomas nativos en el continente americano se hablan por mil personas. Sin embargo, el quechua es el idioma nativo más hablado en la región de América Latina y el Caribe (LAC), con casi 7,7 millones de hablantes. El aymara es el sexto idioma nativo más hablado en la región LAC, con 1.7 millones de hablantes (1). Ambos se posicionan como los idiomas nativos más hablados en Bolivia.

En 2009, Bolivia establece 36 idiomas nativos oficiales fuera del Castellano. De acuerdo a la Escala Expandida Graduada Intergeneracional de Ethnologue, trece de estos idiomas se encuentran amenazados o en proceso de modificación (2); doce se encuentran moribundos, casi extintos o dormidos (3); dos tienen 8 y 83 hablantes respectivamente (4); y uno no registra hablante alguno en el Censo Poblacional de 2012 (5).

Mientras el castellano se constituye como el idioma integrador, usado en los centros urbanos, en los medios de comunicación, y para casi toda la interacción con el gobierno, más de 2.5 millones de personas en Bolivia hablaban un idioma diferente al castellano como su primer idioma (de acuerdo al Censo Poblacional de 2012). La mayoría de estas personas hablaban quechua (1.4 millones) o aymara (0.9 millones). Sin embargo, una minoría habla otros 63 idiomas en el país, incluyendo idiomas extranjeros.

Movidas por la curiosidad, hicimos un mapa representando los idiomas más hablados en cada uno de los 339 municipios, excluyendo el castellano (6). Impresionantemente, 16 diferentes idiomas surgen en el mapa, incluyendo tres idiomas extranjeros. El quechua es por mucho el idioma no castellano más dominante, hablado en 117 municipios. Le sigue el aymara dominando 111 municipios, que se encuentran agrupados estrechamente en el Altiplano boliviano. El tercer idioma no-castellano más hablado a nivel municipal es el portugués, dominando 19 municipios a lo largo de la frontera con Brasil. El cuarto idiomas es el guaraní, que se habla en 12 municipios en la región del Chaco cercana al Paraguay. El quinto idioma es el alemán, dominando 6 de los 339 municipios, se trata de un dialecto particular hablado por el gran número de menonitas viviendo en Bolivia. El sexto idioma es el Cavineño, dominando sólo tres municipios en las tierras bajas bolivianas. Los restantes 11 idiomas se encuentran todos concentrados en sólo uno o dos municipios cada uno.

Mapa 1: Los idiomas más hablados en cada municipio boliviano, excluyendo el Castellano, 2012

Fuente: Elaboración de las autoras en base al Censo Poblacional de 2012

El municipio con la mayor cantidad de idiomas hablados en el día a día es Santa Cruz de la Sierra, donde por lo menos 49 diferentes idiomas se hablan de manera fluida (como primer idioma). La Paz es el segundo municipio donde más idiomas se habla en Bolivia, con una gama de 43 idiomas hablados de manera fluida. Finalmente, está Cochabamba con 42 idiomas hablados en sus calles diariamente. Esto se debe a un gran número de personas con orígenes diversos conviviendo en las ciudades principales de Bolivia.

La diversidad es algo espectacular. El problema surge cuando alguna de estas personas no habla el idioma principal e integrador, dado que, en gran medida, se verán excluidos de la participación en la vida pública, excepto en los niveles más locales. Las personas que no hablan castellano en Bolivia tendrán grandes problemas en la escuela, al beneficiarse de servicios básicos de parte del gobierno, y tendrán problemas obteniendo información sobre los sucesos que ocurren en Bolivia y más allá de las fronteras.

Es por eso que, para el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia, pensamos que es importante incluir un indicador que muestre el porcentaje de la población (de 3 años o mayor) que no habla español (7). Se trata de un indicador de desigualdad de oportunidades, por lo que lo incluimos bajo el ODS 10.2 que fomenta la inclusión social, económica y política.

En 2012, en promedio, alrededor de 9.7% de los bolivianos (de 3 años o mayores) no hablaban castellano. Dicho esto, debemos destacar que existe una variación substancial entre municipios. Al hacer los cálculos, resulta un rango que va desde un reducido porcentaje en las ciudades principales, a más de la mitad en varios municipios en Cochabamba y Potosí (ver Mapa 2).

Mapa 2: Porcentaje de la población (de 3 años +) que no habla castellano, 2012

Fuente: Elaboración de las autoras en base al Censo Poblacional de 2012

La Gráfica 1 muestra una correlación positiva entre la proporción de la población que no habla castellano en cada municipio, y el nivel de Pobreza Energética Extrema. Mientras que hablar castellano no asegura reducidos niveles de pobreza, no hablar el idioma virtualmente garantiza niveles muy altos de pobreza energética.

Gráfica 1. Relación entre exclusión idiomática y Pobreza Energética Extrema

Fuente: Elaboración de las autoras basada en información del Censo Poblacional de 2012 y Andersen, Branisa y Calderón (2019)

Mientras que el castellano es importante para la integración al proceso nacional, hablar inglés facilita la representación y el obtener una voz en instituciones globales (meta 10.6) así como acceso y colaboración en cuanto a proceso científicos globales, tecnología e innovación (meta 17.6). Es por ello sugerimos incluir el porcentaje de la población de 18 años o mayor que habla inglés como indicador en el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia. Como mostrado en la Gráfica 2, este indicador está inversamente relacionado a la Extrema Pobreza Energética a nivel municipal.

Gráfica 2. Relación entre hablar un idioma extranjero y la Pobreza Energética Extrema


Fuente: Elaboración de las autoras basada en información del Censo Poblacional de 2012 y Andersen, Branisa y Calderón (2019)

Otro indicador que se usa frecuentemente como una variable explicativa en estudios sobre pobreza en Bolivia, es la lengua materna (el idioma en el que aprendiste a hablar). Este indicador es generalmente usado como una variable proxy para “indigeneidad”, pero claramente cubre muchos aspectos más que la simple habilidad de comunicación (por ejemplo, cultura y locación). Pensamos que los dos indicadores propuestos arriba (Porcentaje de la población que no habla español, y proporción de la población adulta que habla inglés) se constituyen como indicadores más precisos de exclusión e inclusión, con un claro rastro de causalidad.

Notas

(1) Véase Ethnologue
(2) Aymara, Araona, Bésiro, Cavineño, Chimán, Mojeño-Trinitario, Mojeño-Ignaciano, Mosetén, Sirionó, Tacana, Yaminawa, Yuki and Yurakaré.
(3) Baure, Canichana, Cayubaba, Itonama, Leco, Machajuyai-Kallawaya, Machineri, Maropa, Movima, Pacawara, Tapiete and Toromona.
(4) Moré, Uru-Puquina.
(5) Guarasu’we (presumed dead).
(6) Usamos datos del Censo Poblacional de 2012 para calcular la mayor parte de los números presentados en este artículo. Específicamente, a las personas se les pregunta qué idioma hablan, nosotras usamos su primera respuesta para determinar el idioma que hablan en su cotidiano.
(7) Para determinar si las personas hablan castellano, usamos ambos, el idioma en el que aprendieron a hablar y los dos primeros idiomas que mencionaron que hablan. Esta interpretación es generosa y no necesariamente significa que las personas pueden redactar un ensayo sin errores, o interpretar un texto complejo, sino que probablemente pueden dejarse entender cuando interactúan con médicos, profesores, burócratas y otras personas con las que necesitan comunicarse para obtener servicios públicos.

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* Lykke E. Andersen, Ph.D., Directora Ejecutiva de SDSN Bolivia.
** Lily Peñaranda, M.Sc., SDSN Bolivia, Directora de Desarrollo.
Los puntos de vista expresados en el blog son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la posición de su institución. Esta serie de artículos forma parte del proyecto titulado «Atlas Municipal de los ODS en Bolivia» que actualmente lleva a cabo la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) en Bolivia.

Convocatoria para Estudios Transversales para el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia

La Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible en Bolivia (SDSN Bolivia) está actualmente elaborando
un Atlas Municipal de los ODS en Bolivia en base a más de 80 indicadores, cubriendo todos los 17
Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Atlas proveerá un diagnostico muy detallado de la situación de
cada uno de los 339 municipios en Bolivia entre los años 2012 y 2018, y servirá como línea base para la
implementación de la Agenda 2030 en Bolivia. El mismo será presentado en marzo del 2020, durante el
lanzamiento oficial de SDSN Bolivia.

Con el fin de otorgar valor adicional a los datos, queremos desarrollar, junto con los miembros de la Red,
una serie de estudios transversales que proveen conclusiones y propuestas accionables, que servirán
tanto para la formulación de políticas públicas, como para aportar en el proceso de toma de decisiones
de las empresas privadas y acciones de la sociedad civil. Estos estudios, con sus propuestas concretas,
también serán presentados en el gran lanzamiento de SDSN Bolivia en marzo del 2020, y ayudarán a
definir las prioridades de la Red en los siguientes años.

Por eso, nos complace hacer el llamado oficial a los miembros de SDSN Bolivia para participar del concurso
de realización de Estudios Transversales con Propuestas Accionables para el Desarrollo Sostenible en
Bolivia.

SDSN Bolivia pagará Bs. 30.000,- para cada una de las propuestas seleccionadas. Esperamos financiar alrededor de 10 estudios.

Fecha límite para envío de propuestas: jueves 1 de agosto del 2019.

Ver detalles de la convocatoria abajo.

SDSN-BOCO-001-2019_ampliación_plazo

Formulario-BOCO-001-2019

La empresa privada por la niñez, avances en el diseño de políticas privadas dirigidas a la primera infancia

Durante un desayuno muy productivo, SDSN Bolivia participó de una sesión de la Mesa de Trabajo: Empresas por la Niñez, promovida por la Red Pacto Global a través de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia y por UNICEF Bolivia. Queremos destacar que nos sentimos muy orgullosos de las empresas participantes, entre ellas representantes de la banca, telecomunicaciones, minería, empresas procesadoras de alimentos y actores destacados de la academia y la sociedad civil. Todo el equipo se acerca cada vez más a concretizar pasos hacia la implementación de políticas privadas en favor de la primera infancia, lo que tendría impactos enormes en el avance hacia la igualdad de género en lo que concierne el cuidado de los niños dentro de la familia. Estos esfuerzos también generarían mejores relaciones parentales con los miembros más pequeños de la familia y una corresponsabilidad consciente de las empresas privadas al asumir un rol participativo en el desarrollo familiar de sus empleados.

Gracias a la presentación de Maria Paula Reinbold, Oficial de educación y desarrollo de la primera infancia en la Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, pudimos comprender con más detalle los beneficios que generan estas políticas tanto para la productividad y rentabilidad de las empresas que las aplican, como para los empleados beneficiados con las mismas.

Se discutieron principalmente políticas sobre el Permiso Parental, que no solo otorga permiso remunerado a la madre, sino también al padre cuando nace su niño/a. También se trabajó en torno a la implementación de salas de lactancia, en lo cual varios representantes de la banca privada han avanzado exitosamente. Como otro aspecto importante, se vislumbró la posibilidad de que las empresas participantes puedan implementar servicios de cuidado de calidad para los niños, así como subsidios de manutención para los mismos.

Estas propuestas se basan en estudios y trabajo arduo realizado por expertos de UNICEF y otras entidades que demuestran por un lado, que durante los 5 primeros años de la infancia, el nivel de aprendizaje y desarrollo de un ser humano es mayor que durante el resto de su vida. A la vez, se comprende que sin desarrollar las capacidades del adulto para ejercer la paternidad/maternidad, es difícil apuntar a un mejor enfoque en la primera infancia.