Trabajo en Paris: Ya tenemos el Índice de los ODS para los Municipios de Bolivia

Con un gran equipo de trabajo multidisciplinario visitamos a principios de octubre a nuestros homónimos en Paris-Francia, para agregar más de 100 indicadores en el Índice de los ODS. Con esto, nuestro Atlas Municipal de los ODS en Bolivia está más cerca de estar listo para su publicación.

En el proceso de agregación y análisis minucioso realizado con los expertos que cuentan con gran experiencia en la producción del Índice de los ODS a nivel multirregional y global, descartamos 41 de los 104 indicadores con los que llegamos a Paris. En esta etapa de limpieza descartamos aquellos indicadores que generaban redundancia o aquellos que no cumpliesen con estándares de calidad requeridos. También descartamos aquellos indicadores que no midiesen correctamente un fenómeno debido a la generación de ruido excesivo en una gran mayoría de municipios.

Esto llevó a que lamentablemente no podamos incluir el ODS 12 Producción y Consumo Responsable y el ODS 14 Vida Submarina en el Índice de los ODS a nivel municipal de Bolivia. De acuerdo a los criterios mencionados antes, en Bolivia no hemos podido encontrar datos desagregados a nivel municipal lo suficientemente buenos como para poder evaluar patrones de consumo y producción responsables, lo que nos fuerza a destacar la problemática de levantamiento y producción de datos en Bolivia, tema que tocaremos ampliamente en el Atlas. Por otro lado, el ODS 14 que hace referencia a la vida submarina es difícil de evaluar ya que se trata de un país mediterráneo. Sin embargo, al contar con significativas cantidades de agua dulce, Bolivia no cuenta con datos para evaluar la vasta vida sub acuática que alberga en su territorio. Nuevamente nos topamos con la insuficiencia de datos en este aspecto.

Una vez realizada la limpieza, finalmente corrimos los códigos de Stata para transformar los indicadores en 15 índices, uno para cada Objetivo de Desarrollo (sin contar los ODS 12 y 14) y un último código para obtener el índice de los ODS agregado que nos indica qué municipios son los que más han logrado avanzar en cuanto al cumplimiento de las metas trazadas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015, y cuáles se encuentran entre los más rezagados. Esta información la podrán conocer cuando lancemos el Atlas en marzo de 2020.

Quedamos muy agradecidos con la oficina de SDSN Francia, que a través de esta experiencia realmente destacó el potencial que tiene una red global con un enfoque concreto como lo es el desarrollo sostenible.

Análisis de indicadores municipales sobre equidad de género

Si bien el ícono del ODS 5 dice «Igualdad de Género», el texto completo de la meta en el sitio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas es en realidad «Objetivo 5: Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas». Esto significa que el objetivo de igualdad de género está intrínsecamente sesgado hacia las mujeres. Esto estaría bien si las mujeres estuvieran abrumadoramente desfavorecidas en todos los aspectos de la vida.

Sin embargo, en este blog vamos a mostrar que esto no es necesariamente así, y que habrá que tomar decisiones sobre lo que consideramos igualdad de género con el propósito de incluir estos datos en el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia.

Por ejemplo, en cuanto a la cuestión más básica de tener un techo sobre su cabeza y un lugar para llamar hogar, sabemos por el último censo de población en Bolivia (2012), que los hombres tienen casi el doble de probabilidades de vivir en condiciones de calle que las mujeres. En Santa Cruz de la Sierra, el municipio con más personas en condiciones de calle en Bolivia, los hombres tienen casi 5 veces más probabilidades de no tener un hogar que las mujeres, mientras que en El Alto, el municipio con el segundo mayor número de personas sin hogar, hombres y mujeres son casi igualmente propensos a vivir en condición de calle.

¿Están ambos municipios bien en términos de igualdad de género en cuanto a personas en situación de calle, por el hecho de que las mujeres están mejor que los hombres en ese aspecto? O ¿El Alto está mejor que Santa Cruz de la Sierra, porque está más cerca de la paridad de género en lo que se refiere a personas en situación de calle? La respuesta depende de cómo interpretes la igualdad de género y cuál consideras que es el objetivo.

¿Qué puede ser peor que no contar con una vivienda? Estar encarcelado. En Bolivia los hombres tienen 10 veces más probabilidades de ser encarcelados que las mujeres (1).

¿Qué puede ser peor que ser encarcelado? Estar tan desesperado que prefieres suicidarte y terminar con tu vida. Las tasas de suicidio masculino en Bolivia son casi 3 veces más altas que las tasas de suicidio femenino (2).

¿Qué puede ser peor que suicidarse? Ser asesinado y perder tu vida contra tu voluntad. Según los registros policiales de Bolivia, los hombres tienen 4 veces más probabilidades de ser asesinados que las mujeres.

Estar en situación de calle, encarcelado, ser suicida o ser asesinado son situaciones extremadamente malas, pero afortunadamente son pocos frecuentes en Bolivia.

¿Qué hay de la igualdad de género en situaciones más cotidianas, como ir a la escuela o estar saludable?

La paridad de género en la asistencia a la escuela es un indicador de igualdad de género ampliamente utilizado, y también se puede calcular fácilmente a nivel municipal en Bolivia. Según datos del Ministerio de Educación de Bolivia, hay alrededor de 95 niñas en la escuela por cada 100 niños, por lo que hay una ligera sub-representación de las niñas. Eso puede explicarse, al menos en parte, por el mejor rendimiento de las niñas en la escuela. Los niños tienen más del doble de probabilidades de repetir un año escolar. En 2017, 50.671 niños no aprobaron el año escolar, mientras que este fue sólo el caso de 23.428 niñas. El mismo año, 58.834 niños repetían un año escolar, mientras que este fue el caso de sólo 29.417 niñas. Al final de los estudios universitarios de nivel licenciatura, las mujeres dominan en cantidad y están sustancialmente sobre representadas entre las menciones con honores.

Es bien sabido que las mujeres son más saludables y viven más años que los hombres en casi todo el mundo, y Bolivia no es una excepción. Desafortunadamente, no tenemos datos desglosados por género a nivel municipal sobre la esperanza de vida. De hecho, el único indicador de salud desglosado por género que tenemos disponible a nivel municipal es la incidencia del VIH. Utilizando los datos proporcionados por el Programa Nacional ITS/VIH/SIDA y Hepatitis Virales, descubrimos que los hombres tienen el doble de probabilidades que las mujeres de contraer el VIH.

Las mujeres parecen estar en una desventaja sistemática en términos de empleo. Según datos del último censo de población (2012), la tasa de participación en el mercado laboral es menor para las mujeres que para los hombres en casi todos los municipios bolivianos, y los datos de ingresos de las encuestas de hogares muestran sistemáticamente que las mujeres ganan menos que los hombres por horas trabajadas, incluso con los mismos niveles de educación.

Análisis de potenciales indicadores municipales sobre equidad de género

La metodología del índice de los ODS que utiliza nuestro Atlas Municipal de los ODS en Bolivia requiere que haya un claro objetivo unidireccional. Esto significa que la paridad de género no puede ser abordada desde ambas direcciones, sino que tiene que definirse de modo que una vez que las mujeres estén al menos tan bien como los hombres, entonces se logra el objetivo de igualdad de género y el municipio se volverá verde para ese indicador.

A continuación, mostramos mapas de paridad de género para todos los indicadores para los que logramos obtener datos desglosados de género a nivel municipal. Todos están construidos de modo que, si el valor es menor a uno, entonces las mujeres están en desventaja en comparación con los hombres, mientras que si es mayor a 1, las mujeres están mejor que los hombres. Los municipios donde las mujeres son iguales o mejores que los hombres están pintados de verde, mientras que los municipios donde las mujeres están sustancialmente peor que los hombres están pintados de rojo.

Esta es una entrada de blog inusualmente larga, ya que tenemos una gran cantidad de datos para presentar y discutir.

Asistencia Escolar

La Figura 1 muestra el índice de paridad de género para la asistencia a la escuela primaria en 2017. Se mide como el número de niñas matriculadas en la escuela primaria dividido por el número de niños matriculados en la escuela primaria en cada municipio. Hubiera sido mejor utilizar el índice de paridad de género para las tasas de matriculación neta, pero lamentablemente no tenemos estimaciones fiables del número total de niños y niñas de edad primaria en cada municipio, por lo que las tasas no se pueden estimar con suficiente precisión. El índice de paridad de género para la asistencia a la escuela es una buena aproximación, si el número de niños y niñas en el municipio es aproximadamente igual. A nivel de primaria eso parece ser una suposición razonable, al menos para los municipios con muchos niños.

Figura 1: Índice de paridad de género para la asistencia a la escuela primaria, 2017

Fuente: Ministerio de Educación: Sistema de Estadísticas e Indicadores Educativos
(http://seie.minedu.gob.bo/).

A nivel nacional, el índice de paridad de género para la asistencia a la escuela primaria es de 0,94, por lo que hay alrededor del 6% menos niñas en la escuela primaria que niños. Sin embargo, los valores no parecen tener nada que ver con la pobreza, la ruralidad o cualquier otro factor explicativo que se nos ocurra. De hecho, los municipios más pobres de las tierras altas bolivianas parecen tener índices de paridad de género ligeramente mejores. Sospechamos que la mayor parte de la variación en la Figura 1 es aleatoria. Por ejemplo, los dos municipios con el índice más bajo (Esmeralda con 0,5) y el índice más alto (Cruz de Machacamarca con 1,75) son vecinos dentro de la misma provincia en Oruro. La primera tiene 6 niñas y 12 niños matriculados en la escuela primaria, mientras que el segundo tiene 7 niñas y 4 niños inscritos. Con tan pocos niños en cada municipio, incluso estos valores extremos están dentro de la variación aleatoria en el número de niños y niñas presentes en el municipio.

Además, el menor número de niñas en la escuela primaria a nivel nacional no se debe necesariamente a que las niñas no entren en la escuela primaria o no permanezcan en la escuela primaria, sino que más bien se deben a que los niños tienen un 50% más de probabilidades de repetir un año de escuela primaria (véase más adelante). Por lo tanto, puede haber simplemente más niños en la escuela primaria porque son más propensos a repetir un año escolar.

Dados los dos argumentos anteriores, llegamos a la conclusión de que no vale la pena incluir este indicador entre los indicadores del ODS5 en nuestro Atlas Municipal de los ODS en Bolivia. El indicador apenas proporciona información fiable sobre dónde orientar las intervenciones para garantizar que todas las niñas completen la escuela primaria.

La Figura 2 muestra el mismo indicador, pero en el nivel de la escuela secundaria. En este nivel parece haber un poco más de información real y un poco menos de ruido aleatorio en el indicador. Al menos el índice de paridad de género de la asistencia a la escuela secundaria está relacionado negativamente con la pobreza, lo que sugiere que las niñas están más desfavorecidas en los municipios más pobres, como era de esperar. En el mapa vemos un cúmulo rojo en el norte de Potosí, que es una zona de extrema pobreza.

Sin embargo, hay otros problemas importantes con este indicador. En primer lugar, las diferencias de género en las tasas de repetición son aún más altas en el nivel de la escuela secundaria, teniendo los niños un 137% más de probabilidades de repetir un año escolar que las niñas. Por lo tanto, un valor de paridad de género por debajo de 1 no refleja necesariamente que las niñas son más propensas a abandonar la escuela secundaria que los niños, sino más bien que los niños tienen que repetir los años escolares con más frecuencia que las niñas (ver más abajo). En segundo lugar, cuando el índice de paridad de género está por encima de 1, los municipios son de color verde, y se considera que han logrado el objetivo de igualdad de género. Pero en realidad, en lugar de reflejar un resultado positivo en cuanto a la igualdad de género, esta situación puede reflejar en cambio la tendencia de los hombres jóvenes que abandonan la escuela para dedicarse a trabajar, especialmente en la minería, la construcción o la agricultura, que exige trabajadores poco calificados, pero fuertes. En promedio, la tasa de abandono escolar para los niños es de aproximadamente un 60% más altas que la tasa de abandono escolar para las niñas en el nivel de la escuela secundaria.

Dados los problemas antes mencionados, tampoco recomendamos este indicador para su inclusión en el Atlas Municipal.

 Figura 2: Índice de paridad de género para la asistencia a la escuela secundaria, 2017

Fuente: Ministerio de Educación: Sistema de Estadísticas e Indicadores Educativos
(http://seie.minedu.gob.bo/).

Tasas de abandono

Las figuras 3 y 4 muestran los índices de paridad de género para las tasas de abandono escolar a nivel primaria y secundaria, respectivamente. Las tasas de abandono escolar se calculan a partir de datos administrativos a nivel individual y, por lo tanto, son precisos y están actualizados. Ambos mapas son abrumadoramente verdes, lo que indica que las niñas son menos propensas a abandonar la escuela que los niños en la gran mayoría de los municipios. Los municipios donde las niñas son más propensas a abandonar la escuela que los niños destacan claramente, por lo tanto, pueden ser objeto de intervenciones específicas.

 Figura 3: Índice de paridad de género para las tasas de abandono escolar, 2017

Fuente: Ministerio de Educación: Sistema de Estadísticas e Indicadores Educativos
(http://seie.minedu.gob.bo/).

La correlación entre la paridad de género en las tasas de abandono escolar en los niveles primario y secundario es baja (0,07), lo que significa que puede haber diferentes causas subyacentes. Por lo tanto, es difícil elegir entre los dos. Sin embargo, dado que las tasas de abandono a nivel primaria son generalmente muy bajos, consideramos que el índice de paridad de género para las tasas de abandono a nivel secundaria es el indicador más relevante, y lo recomendamos para inclusión en el Atlas Municipal.

Figura 4: Índice de paridad de género para las tasas de abandono escolar, 2017

Fuente: Ministerio de Educación: Sistema de Estadísticas e Indicadores Educativos
(http://seie.minedu.gob.bo/)

 Tasas de Repetición

Las figuras 5 y 6 muestran los índices de paridad de género para las tasas de repetición en la escuela primaria y secundaria, respectivamente. Las tasas de repetición también se calculan a partir de datos administrativos a nivel individual y, por lo tanto, son precisas y están actualizadas. Ambos mapas son abrumadoramente verdes, lo que indica que las niñas son menos propensas a repetir un año escolar que los niños de la gran mayoría de los municipios, especialmente en el nivel secundario. De hecho, en el nivel secundario, sólo hay 13 municipios de 339 con un índice de paridad en tasas de repetición por debajo de 1. 

Figura 5: Índice de paridad de género para las tasas de repetición en la escuela primaria, 2017

Fuente: Ministerio de Educación: Sistema de Estadísticas e Indicadores Educativos
(http://seie.minedu.gob.bo/).

 

Figura 6: Índice de paridad de género para las tasas de repetición en la escuela secundaria, 2017

Fuente: Ministerio de Educación: Sistema de Estadísticas e Indicadores Educativos
(http://seie.minedu.gob.bo/).

Dado que los niños en Bolivia casi en todos los municipios son más propensos que las niñas a fracasar en aprobar un año escolar, y, por eso, tener que repetir el año o abandonar la escuela, no tiene mucho sentido tener el objetivo de empoderar a las mujeres y niñas en el sistema educativo boliviano. Los niños claramente están en desventajas en comparación con las niñas, y la atención debería centrarse más bien en cómo reducir las tasas de fracaso sistemáticamente más altas de los niños. Por lo tanto, recomendamos no incluir los dos índices de paridad de género de las tasas de repetición en el Atlas Municipal.

Estudiantes con capacidades diferentes

Las figuras 7 y 8 muestran el índice de paridad de género para la matriculación de niños con capacidades diferentes en el sistema escolar regular, en el nivel primario y secundario, respectivamente. A nivel nacional, este índice de paridad es de 0,71 en el nivel primario y de 0,80 en el nivel secundario, lo que indica entre un 20 y un 29% menos de mujeres con capacidades diferentes matriculadas en el sistema escolar regular. Esto puede sugerir que las niñas con capacidades diferentes se enfrentan a más obstáculos para entrar en la escuela, aunque también puede haber explicaciones alternativas. Por ejemplo, es posible que las niñas estén matriculadas en escuelas especiales para niños con capacidades diferentes, pero el Ministerio de Educación no reporta estadísticas de estas escuelas.

Figura 7: Índice de paridad de género: matriculación de niños discapacitados en la escuela primaria, 2016

Fuente: Ministerio de Educación: Sistema de Estadísticas e Indicadores Educativos
(http://seie.minedu.gob.bo/).

El principal problema con estos dos indicadores es que en la mayoría de los municipios hay pocos niños con capacidades diferentes en términos absolutos, por lo que la variación aleatoria en el género de los niños con capacidades diferentes puede hacer que este indicador fluctúe enormemente. Consideremos dos municipios vecinos en Chuquisaca: Sopachuy tenía 1 niño con capacidades diferentes y 2 niñas con capacidades diferentes matriculadas en la escuela primaria en 2016, lo que resultó en un índice de paridad de 2.0. En contraste, Villa Alcalá tenía 2 niños con capacidades diferentes y 1 niña con capacidades diferentes, lo que resultó en un índice de paridad de 0.5. El primero es de color verde, mientras que el segundo es de color naranja, pero claramente las diferencias podrían explicarse fácilmente por variación aleatoria.

 Figura 8: Índice de paridad de género: matriculación de niños con capacidades diferentes en la escuela secundaria, 2016

Fuente: Ministerio de Educación: Sistema de Estadísticas e Indicadores Educativos
(http://seie.minedu.gob.bo/).

Estos indicadores sólo tienen sentido en los municipios populosos con un gran número de niños con capacidades diferentes. En Santa Cruz de la Sierra, por ejemplo, hay 171 niños con capacidades diferentes y 94 niñas con capacidades diferentes matriculadas en escuelas primarias regulares, lo que resulta en un índice de paridad de 0,55. En el nivel de la escuela secundaria hay 127 niños y 83 niñas matriculadas, lo que resulta en un índice de paridad de. 0.65. Estos resultados sugieren que las niñas con capacidades diferentes se enfrentan a obstáculos mucho mayores que los niños con capacidades diferentes en el sistema de educación regular de ese municipio. Pero aproximadamente la mitad de todos los estudiantes con capacidades diferentes están matriculados en escuelas especiales, y estos podrían favorecer a las niñas.

Dado tanto el alto nivel de ruido aleatorio en los datos, como la falta de información de todas las escuelas especializadas para niños con capacidades diferentes, llegamos a la conclusión de que estos dos indicadores no aportan información suficiente para incluirse en el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia.

Tasas de Alfabetización

La Figura 9 muestra el índice de paridad de género para las tasas de alfabetización de adultos, según el Censo de Población de 2012. Las mujeres tienden a caer en desventaja cuando se trata de alfabetización, y las diferencias de género son particularmente grandes en ciertas áreas cerca del norte de Potosí.

Este es un problema histórico, y el país ha estado luchando sistemáticamente contra la educación de alfabetización de adultos durante las últimas décadas. Los restantes grupos analfabetos consisten principalmente en mujeres de 60 años o más.

La información para este indicador es bastante antigua, y puede haber mejorado sustancialmente desde 2012. De hecho, la UNESCO declaró oficialmente a Bolivia libre de analfabetismo ya en 2008, cuando más del 96% de la población alcanzó la alfabetización (3). Por lo tanto, la alfabetización parece ser un objetivo demasiado fácil para ser incluido en el Atlas Municipal, y recomendamos no incluir el índice de paridad de género para las tasas de alfabetización de adultos tampoco, sino más bien algunos índices más exigentes de paridad relacionados con la educación.

 Figura 9: Índice de paridad de género para las tasas de alfabetización de adultos, 2012

Fuente: Censo Nacional de Población y Vivienda, 2012.

Educación de la Población Adulta

Un índice de paridad de género más relevante en el área de los niveles de educación de adultos es la proporción del número promedio de años de estudio para las mujeres en comparación con los años de estudio de los hombres en cada municipio.

La Figura 10 muestra que las mujeres tienen niveles educativos más bajos en casi toda Bolivia, excepto algunos municipios del departamento de Santa Cruz. Este es también un problema histórico, y más difícil de remediar que el analfabetismo de los adultos, ya que es poco probable que las personas que han estado fuera del sistema educativo durante décadas, vuelvan a entrar en él.

Figura 10: Índice de paridad de género para años de educación para adultos, 2012

Fuente: Censo Nacional de Población y Vivienda, 2012.

Un indicador más relevante y más sensible a las políticas sería el índice de paridad de género para los años de educación de los jóvenes que se adentran en el mercado laboral. La Figura 11 muestra el índice de paridad de género para años de educación para jóvenes de 25 a 35 años. Este indicador muestra más igualdad de género que el indicador anterior y, lo que es más importante, es un indicador que puede cambiar significativamente antes de 2030, cuando una generación completamente nueva figurará en ese grupo de edad.

 Figura 11: Índice de paridad de género para años de educación para jóvenes de 25 a 35 años, 2012

Fuente: Censo Nacional de Población y Vivienda, 2012.

Otro indicador relevante que se puede calcular a partir del censo de población es el índice de paridad de género para las tasas de población adulta que habla inglés. Esto se calcula como el porcentaje de mujeres adultas que hablan inglés dividido por el porcentaje de hombres adultos que hablan inglés.

 Figura 12: Índice de paridad de género para las tasas de adultos que hablan inglés, 2012

Fuente: Censo Nacional de Población y Vivienda, 2012.

Hablar inglés facilita el acceso a información sofisticada y la participación en los procesos internacionales, y debe promoverse tanto para hombres como para mujeres. Sin embargo, es particularmente importante asegurarse de que las mujeres no se queden atrás en estos niveles más altos de participación, por lo que recomendamos incluir este indicador en el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia.

Participación en el mercado laboral

El ámbito en el que las mujeres se quedan sistemáticamente atrás es en la participación del mercado laboral. Históricamente, muchas mujeres se han quedado en casa para criar niños y dirigir el hogar. Sin embargo, es importante facilitar y fomentar la participación de las mujeres en el mercado laboral por varias razones. En primer lugar, contribuye a un mayor crecimiento económico del país, aunque parte del mayor crecimiento se debe a que su trabajo en el hogar no se cuenta en el PIB. En segundo lugar, empodera a las mujeres para que obtengan sus propios ingresos, en lugar de tener que pedir dinero a su pareja o a sus padres. En tercer lugar, la participación en el mercado laboral crea más relaciones e interacciones profesionales y sociales, lo que también ayuda a empoderar a las mujeres.

Figura 13: Índice de paridad de género para las tasas de participación en el mercado laboral, 2012

Fuente: Censo Nacional de Población y Vivienda, 2012.

Paradójicamente, las tasas de participación en el mercado laboral femenino tienden a ser más altas en los municipios más pobres. Aun así, creemos que un componente clave de la igualdad de género es asegurarnos de que los hombres y las mujeres tienen la misma probabilidad de participar en el mercado laboral, aunque se debe aceptar una pequeña diferencia para permitir a las mujeres algún tiempo libre para la maternidad. Recomendamos incluir este indicador en el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia, pero en lugar de hacer que la paridad perfecta sea el objetivo, creemos que la meta debe ser el promedio de los cinco municipios con los valores más altos, es decir 0.95.

Indicadores de Salud

El único indicador de salud a nivel municipal que obtuvimos de manera desagregada por sexo, es el de la prevalencia del VIH. La Figura 14 muestra el índice de paridad de género para la incidencia del VIH, promediando los años 2014 a 2017 con el fin de reducir la variación aleatoria en esta enfermedad afortunadamente infrecuente. La mayoría de los municipios son verdes, lo que indica que las mujeres son menos propensas a infectarse por el VIH. De hecho, a nivel nacional, el índice de paridad es de 2,2, lo que indica que los hombres tienen más del doble de probabilidades de tener el VIH que las mujeres.

 Figura 14: Índice de paridad de género para la incidencia del VIH, 2014-2017

Fuente: Programa Nacional ITS/VIH/SIDA y Hepatitis Virales.

La mayoría de los municipios rojos en el mapa son causados por una sola mujer y cero hombres con VIH en cada municipio, lo que apenas representa un problema sistémico.

Un municipio que destaca claramente en los datos detallados proporcionados por el Programa Nacional de ITS/VIH/SIDA y Hepatitis Virales, es Puerto Villarroel en el Departamento de Cochabamba. No sólo porque tiene una de las incidencias de VIH más altas del país y ocupa el puesto 11 en términos de números absolutos que miden nuevos casos entre 2014 y 2017; sino porque particularmente las niñas han sido las más afectadas. Las niñas de 15 a 19 años representan sólo el 6,3% de los nuevos casos de VIH en el resto del país, pero en Puerto Villarroel, representan el 45,1% de los casos. Este es claramente un caso de niñas muy jóvenes que están peligrosamente expuestas a enfermedades potencialmente mortales, y a su vez generando focos de transmisión peligrosos.

Este problema, y problemas similares en otros municipios, requieren intervenciones específicas. Lamentablemente, el bajo número de casos registrados en algunos municipios genera el mismo problema que se ve en el caso de la educación de niñas con capacidades diferentes. El caso de una mujer con VIH puede pintar el mapa de rojo, cuando en realidad no es un problema significativo. Es por ello que sugerimos no incluir este indicador en el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia.

Pobreza Multidimensional

Pudimos calcular los índices de pobreza multidimensional a nivel municipal por separado para los hogares encabezados por mujeres y hombres, utilizando una metodología desarrollada por el INESAD a petición de, y en colaboración con, Swisscontact, para el proyecto Mercados Inclusivos financiado por la Cooperación Sueca (ASDI) y la Cooperación Suiza (COSUDE) en 2017. La metodología incluye 9 indicios diferentes de falta de voz, elección y recursos:

  • Al menos una persona analfabeta en el hogar.
  • Al menos una persona mayor de 6 años sin documentos de identificación personal.
  • No hay teléfono o teléfono celular en el hogar.
  • Al menos un parto tuvo lugar fuera de un centro de salud en los últimos 5 años.
  • Al menos un embarazo adolescente en el hogar en los últimos 5 años.
  • Al menos un niño de entre 6 y 19 años que no está estudiando.
  • No hay agua potable en la propiedad.
  • No hay acceso a electricidad.
  • No hay servicios básicos de saneamiento.

Figura 15: Índice de paridad de género: pobreza multidimensional, 2012 (medido por el género del jefe de hogar)

Fuente: Censo Nacional de Población y Vivienda, 2012.

Aunque los datos son un poco antiguos, del Censo de Población de 2012, los cálculos son muy sólidos, y señalan claramente los municipios donde los hogares encabezados por mujeres están mucho peor que los hogares encabezados por hombres. Recomendamos que este indicador esté incluido en el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia.

Conclusiones

Después de haber analizado 15 diferentes indicadores desglosados por género en detalle, llegamos a la conclusión de que los más útiles para el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia son los siguientes:

  • El índice de paridad de género para las tasas de abandono escolar, 2017.
  • El Índice de paridad de género para años de educación para jóvenes de 25 a 35 años, 2012.
  • El índice de paridad de género para las tasas de participación en el mercado laboral, 2012.
  • El Índice de paridad de género para la pobreza multidimensional, 2012 (medido por el género del jefe de hogar).
  • El índice de paridad de género para adultos que hablan inglés, 2012.

[1] https://www.redalyc.org/jatsRepo/112/11244805004/html/index.html .

[2] https://ourworldindata.org/suicide .

[3] https://elpais.com/internacional/2008/12/21/actualidad/1229814001_850215.html

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* Lykke E. Andersen, Ph.D., Director Ejecutivo de SDSN Bolivia en: Lykke.E.Andersen@sdsnbolivia.org.

**Line Munk, SDSN Bolivia

Los puntos de vista expresados en el blog son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la posición de sus instituciones. Esta serie de artículos forma parte del proyecto titulado «Atlas Municipal de los ODS en Bolivia» que actualmente lleva a cabo la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) en Bolivia.

Jugando con fuego en Santa Cruz

Actualmente hay mucha especulación sobre las causas de los incendios forestales en la región amazónica. Un diputado de la Asamblea Plurinacional, especuló que probablemente se originaron en Brasil, mientras que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó que las ONG son las causantes de los incendios en el Amazonas, con el fin de dañar la imagen de su gobierno. Muchas personas en Bolivia culparon al Decreto Supremo 3973 emitido el 9 de julio de 2019, que autoriza incendios controlados con fines agrícolas en Santa Cruz y el Beni. El nuevo acuerdo de exportación de carne firmado con la China también resulta ser sospechoso para la opinión pública.

En este blog presentaremos algunos datos empíricos para evitar caer en altos niveles de especulación. Para ello, hemos analizado todos los incendios detectados en el Departamento de Santa Cruz por el sensor Conjunto de Radiómetros de Imágenes Infrarrojas Visibles  (VIIRS) de la NASA, entre el 1ro de enero de 2016 y el 28 de agosto de 2019.

La mayoría de los lectores seguramente se sorprenderán por el gran número de incendios detectados en el departamento: ¡Alrededor de 100.000 cada año! En la Tabla 1 hemos evaluado todos los incendios detectados por año (1) y el tipo de área en la que se detectaron, según el Plan Departamental de Uso del Suelo (PLUS). Alrededor del 59% se encontraban en áreas designadas para uso agropecuario, pero un asombroso 41% de todos los incendios se encontraban en áreas forestales o áreas protegidas, las cuáles no se deberían quemar.

 Tabla 1: Número de incendios detectados por año y tipo de uso del suelo, 2016-2019

Fuente: Cálculos de los autores basados en datos del sensor VIIRS de la NASA y del PLUS de Santa Cruz.

En esta tabla, el año 2019 no se ve muy diferente de años anteriores, esto se debe a que todavía estamos a principios de la temporada de chaqueo. Si graficamos el número acumulado de incendios por fecha del año, vemos que este 2019 claramente destaca (ver Figura 1). Hasta ahora, 2016 fue el peor año tanto por el número de incendios, la extensión de la tierra quemada y el área deforestada, pero 2019 parece listo para batir esos récords fácilmente. Sólo los primeros 28 días de este mes vieron más de 83 mil incendios en Santa Cruz. Esto es más del doble de los 36.591 incendios detectados durante el mismo período en 2016.

Figura 1: Incendios detectados en Santa Cruz por satélites de la NASA, 2016-2019

Fuente: Cálculos de los autores basados en datos del sensor VIIRS de la NASA.

Por lo general, los incendios tienen lugar en tierras ya deforestadas, o muy cerca de tierras ya deforestadas, pero este año los incendios se han aventurado más lejos. En 2016, por ejemplo, sólo el 16% de todos los incendios en Santa Cruz tuvieron lugar a más de 1 kilómetro de áreas que ya estaban deforestadas a finales del año anterior. Pero en lo que va de 2019, el 37% de los incendios en Santa Cruz se han observado a más de 1 kilómetro de las zonas ya deforestadas (véase la Figura 2).

Figura 2: Ubicación de los incendios en Santa Cruz según distancia con áreas ya deforestadas, 2016-2019

Fuente: Cálculos de los autores basados en datos del sensor VIIRS de la NASA y del conjunto de datos Hansen Global Forest Change versión 1.5.

La quema de pastos naturales es una práctica antigua, que los ganaderos utilizan para fomentar el crecimiento de pasto fresco y tierno para el ganado. Sin embargo, tabulamos el número de incendios en Santa Cruz por la densidad de la cobertura arbórea en el año 2000 y encontramos que en lo que va del año, alrededor del 45% de los incendios han tenido lugar en zonas que solían tener una cobertura arbórea alta (61 – 90%) como el «Cerrado Chiquitano» y el «Cerrado Chaqueño»  y el 31% en zonas que solían tener una cobertura arbórea muy densa (91-100%), más similar al «Bosque Chiquitano».

Figura 3: Ubicación de los incendios bolivianos, 2016-2019, por cobertura arbórea del año 2000

Fuente: Cálculos de los autores basados en datos del sensor VIIRS de la NASA, y del conjunto de datos Hansen Global Forest Change versión 1.5, donde la cobertura arbórea corresponde al cierre del dosel de vegetación de más de 5 m.

Si bien puede haber algunos incendios causados por un accidente (como un cigarrillo en llamas o un incendio de campamento dejado por turistas irresponsables), es seguro suponer que los culpables más probables son los cientos de miles de agricultores que intencionalmente prenden fuegos a la vegetación cada año para prepararse para la próxima temporada agrícola. El espectacular aumento de los incendios durante este mes, sugiere que el Decreto Supremo y las oportunidades de exportación de carne a la China han alentado a los agricultores a deforestar de manera más agresiva este año.

Notas

(1) Excluimos todas las observaciones de baja confiabilidad del análisis, ya que estos podrían reflejar techos metálicos o  automóviles en vez de incendios.


* Lykke E. Andersen, Ph.D., Directora Ejecutiva de SDSN Bolivia.

** Juan Carlos Ledezma, Gerente Científico, Conservación Internacional Bolivia

***Eduardo Forno, Director Ejecutivo, Conservación Internacional Bolivia 

Los puntos de vista expresados en el blog son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la posición de su institución. Esta serie de artículos forma parte del proyecto titulado «Atlas Municipal de los ODS en Bolivia» que actualmente lleva a cabo la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) en Bolivia.

Deforestación e incendios forestales en Bolivia

Cada año, hacia el final de la época seca, los agricultores bolivianos practican el llamado chaqueo que en líneas generales significa la quema de bosques y otra vegetación, con el fin de preparar el terreno para la siguiente temporada de siembra. La agricultura de roza, tumba y quema es una técnica de agricultura tradicional que involucra la tala de los árboles y otra vegetación en un área determinada. La vegetación diezmada se deja secar y se quema antes del inicio de la temporada de lluvias, resultando en una capa de cenizas rica en nutrientes que incrementa la fertilidad del suelo, a la vez que elimina temporalmente la maleza. Después de algunos años de cultivo, el contenido de nutrientes del suelo disminuye y la infestación de maleza incrementa, por lo que se deja descansar al terreno, donde luego crece un bosque secundario. Esta práctica funciona bien a escala pequeña, sin embargo, puede ser desastrosa si se aplica a gran escala, pudiendo ocasionar incendios forestales descontrolados de manera accidental.

Esto es lo que sucede en Bolivia en la actualidad. Incendios forestales están devastando más de 500.000 hectáreas en el departamento de Santa Cruz, razón por la cual el departamento ha declarado estado de emergencia debido a incendios forestales fuera de control. Particularmente afectados se encuentran los municipios de Roboré, El Trigal, Pampa Grande, San Ignacio de Velasco y San Rafael que también se declararon en estado de emergencia municipal.

Debido al clima seco y los fuertes vientos, los fuegos se expanden mucho más allá de las parcelas en las que se tenía pensado utilizar el fuego. Actualmente, asentamientos humanos y áreas protegidas también se ven afectadas por los incendios forestales, que a su vez sobrepasan la limitada capacidad  del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED).

Como vimos en repetidas ocasiones a través de los medios de comunicación internacionales, incluso los países más desarrollados que cuentan con mayores recursos, se enfrentan a una tarea imposible a la hora de apagar incendios forestales (1). Por ende, es poco realista esperar que unos pocos helicópteros bolivianos designados para ayudar a apagar el incendio, logren hacer una diferencia. De la misma manera, es difícil saber si el Supertanker Americano va a tener un efecto importante cuando ya se han perdido miles de hectáreas en más de una semana de incendios. Si el gobierno de Francia no pudo proteger su preciada catedral de Notre Dame en medio de una de las ciudades más equipadas del mundo, los tesoros naturales y el patrimonio cultural de la Chiquitanía se enfrentan a riesgos extremadamente altos.

Sin embargo, la situación actual no debería sorprender a nadie. Por décadas y cada vez con más intensidad, Bolivia ha estado quemando bosques con el fin de expandir sus fronteras agrícolas. Mientras que la selva amazónica intacta es bastante resistente al fuego, el bosque fragmentado en las zonas más áridas que bordean el bosque amazónico no tiene la misma garantía. Si intencionalmente se queman cientos de miles de hectáreas de bosques de transición, no solamente se emiten cantidades enormes de COa la atmósfera, sino que se destruye sistemáticamente el hábitat de la biodiversidad que allí reside. Además, como ha ocurrido con otros incendios en el mundo, es solo cuestión de tiempo antes de que los incendios salgan de control y causen pérdidas humanas, económicas y culturales enormes.

Ante esta situación surge la pregunta si el beneficio que la sociedad boliviana recibe de la soya y ganadería de Santa Cruz toma en cuenta los costos de la enorme pérdida de biodiversidad y servicios ambientales de los bosques. No solamente tendrían que ser suficientes para pagar los costos directos del alquiler del Supertanker, las incontables horas de vuelos de helicópteros, las cabezas de ganado perdidas, etc., pero también los costos indirectos que surgirán después de los incendios cuando vayamos a experimentar inundaciones y sequias más fuertes debido a la falta de cobertura boscosa para regular el ciclo hídrico.

Para reflejar esta amenaza, estamos incluyendo varios indicadores relacionados a la deforestación en nuestro Atlas Municipal de los ODS en Bolivia. Hemos actualizado todos los indicadores para incluir datos de 2018 que presentamos a continuación.

La Figura 1 muestra cómo en Bolivia la deforestación anual incrementó de un promedio de alrededor de 150.000 hectáreas por año durante los 1990s, a casi 300.000 hectáreas anuales entre 2016 y 2018. Estos son promedios que miden el nivel de deforestación a lo largo de varios años, ya que existe una variación aleatoria de año a año, mayormente debido a variaciones climáticas y a las dinámicas de uso de la tierra, opacando la tendencia general. Por ejemplo, el año 2016 muestra haber tenido los niveles más altos de deforestación en la historia de Bolivia, con más de 417,000 hectáreas deforestadas. Sin embargo, estos números cayeron a alrededor de 263,000 hectáreas en 2017 y a 215,000 en 2018. En 2019 se prevé un salto alto otra vez debido a los incendios forestales. Es por ello que creemos que el promedio de varios años nos permite tener una mejor idea de la tendencia general.

Figura 1: Deforestación promedio anual en Bolivia, 1990-2018 (hectáreas/año)

Fuente: Estimación de los autores, basada en las fuentes citadas al pie de página (2).

En el resto del artículo nos enfocaremos en los datos de los tres últimos años (promediando 2016, 2017 y 2018) y exploraremos a más detalle en qué municipios se registró deforestación recientemente.

Presentamos los datos en tres diferentes formas:

  1. Niveles absolutos de deforestación (hectáreas)
  2. Tasas de deforestación anual (porcentaje de bosque deforestado en 2015)
  3. Deforestación anual per cápita (m2/persona/año)

En cada uno de los casos presentamos a los 25 municipios con mayor deforestación entre 2016 y 2018.

La columna azul de la Tabla 1 muestra a los 25 municipios con los niveles más altos de deforestación en términos absolutos (hectáreas/año). Estos 25 municipios son responsables del 80% de la deforestación total en Bolivia entre 2016 y 2018. De estos, 16 están situados en el departamento de Santa Cruz, el resto comprende municipios en los siguientes departamentos: 4 en el Beni, 3 en La Paz, 1 en Cochabamba y 1 en Tarija.

La columna amarilla muestra los 25 municipios con las tasas más altas de deforestación (% del bosque existente en 2015). 23 de los 25 municipios con las tasas más altas de deforestación se sitúan en el departamento de Santa Cruz, mientras que los dos restantes se sitúan en los departamentos de Cochabamba y Pando.

Finalmente, la columna roja muestra los 25 municipios con la mayor tasa de deforestación per cápita (m2/persona/año). Nuevamente vemos que la mayoría de los municipios de esta lista se encuentran en el departamento de Santa Cruz, pero también hay algunos en Beni, Pando y La Paz.

Tabla 1: Los 25 municipios bolivianos con los niveles más altos de deforestación entre 2016 y 2018, de acuerdo a los tres indicadores de deforestación.

Fuente: Elaborado por los autores.

La Tabla 1 muestra tres diferentes formas de medir la intensidad de la deforestación. Altos niveles de deforestación en términos absolutos se pueden justificar si el municipio tiene una población numerosa. Sin embargo, si un municipio se encuentra en la lista de municipios que más deforestan en las tres columnas, ciertamente se considera que en aquel municipio la deforestación es alta desde cualquier punto de vista. Esto significa que en este tipo de municipios el impacto ambiental será grande en el corto plazo.

En total, 50 diferentes municipios figuran entre por lo menos una de las 3 listas en la Tabla 1.  Son 7 los municipios que figuran en las tres columnas, lo que implica que si se mide la deforestación desde todos los puntos de vista, estos son los 7 municipios que más deforestan en el territorio boliviano. Todos ellos se encuentran en el departamento de Santa Cruz y son los siguientes en orden de importancia:

  • San José de Chiquitos
  • Pailón
  • Santa Rosa de Sara
  • Cabezas
  • San Javier
  • Cuatro Cañadas
  • El Puente

El Mapa 1 muestra la cantidad de municipios y la dimensión en la que cada municipio en Bolivia logró figurar en una de las 3 listas de los municipios que más deforestan en el país. Cada dimensión se representa con uno de los colores primarios (azul, amarillo y rojo), pero si un municipio aparece en más de una de las columnas de la Tabla 1, se colorea en el color generado por la mezcla de los colores primarios que representan las listas en las cuales figura. Hay muchos municipios coloreados de violeta, lo que implica que figuran tanto en la lista roja (altos niveles de deforestación per cápita) como en la azul (altos niveles de deforestación absoluta). Los 7 municipios que figuran en las 3 columnas se colorean de negro.

Mapa 1: Los municipios que figuran en una o más de las tres listas de los municipios más deforestados, 2016-2018.

Fuente: Elaborado por los autores basado en información de la Tabla 1 arriba.

Tres de los municipios que actualmente se encuentran bajo estado de emergencia por los incendios forestales (Roboré, El Trigal y Pampa Grande) no figuran en ninguna de las 3 listas de los municipios más deforestados entre 2016 y 2018, sin embargo, colindan con algunos de los mayores deforestadores y desafortunadamente el fuego no respeta fronteras.

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*La Red de Soluciones para Desarrollo Sostenible – Bolivia

* Conservación Internacional – Bolivia

Los puntos de vista expresados en el blog son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la posición de sus instituciones. Esta serie de artículos forma parte del proyecto titulado «Atlas Municipal de los ODS en Bolivia» que actualmente lleva a cabo la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) en Bolivia. 

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(1) Por ejemplo, el año pasado el fuego de campo en California destruyó alrededor de 60.000 hectáreas. Como se dio en áreas densamente pobladas, fue el incendio más costoso (USD 16,5 mil millones) y mortal (al menos 86 personas murieron) en la historia de California. El mismo año, Columbia Británica en Canada, perdió más de 3 millones de hectáreas después de un incendio forestal, rompiendo el record del año previo cuando se perdieron 1,2 millones de hectáreas y forzó a 65 mil personas a desplazarse. Este año, al menos 3 millones de hectáreas de bosques se quemaron en la Siberia, causando altos niveles de emisión de CO2 con pocas pérdidas humanas.

(2) Fuentes de datos: Datos para el periodo 1990-2010, se recabaron de SERNAP & CI (2013) Deforestación y regeneración de bosques en Bolivia y en sus Áreas Protegidas Nacionales para los periodos 1990-2000 y 2000-2010. La Paz: Servicio Nacional de Áreas Protegidas, Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado y Conservación Internacional – Bolivia. Datos para el periodo 2011-2015, se recabaron del Ministerio de Medioambiente y Agua boliviano (Sala de Observación – OTCA, Dirección General de Desarrollo Forestal y Autoridad de Bosques y Tierras 2017). Finalmente, los datos para el periodo 2016-2018, se recabaron de Hansen Global Forest Change data set version 1.5.

Nota: Solo municipios con más de 0,1 km2 de bosques fueron incluidos en este análisis

Propuestas ganadoras de la convocatoria: Estudios transversales con propuestas accionables

El 11 de julio, SDSN Bolivia lanzó una convocatoria para la realización de estudios transversales con propuestas accionables. Nos sorprendió gratamente recibir 23 propuestas de 16 de nuestras instituciones afiliadas. Debemos reconocer que la calidad de las propuestas fue muy alta en términos generales, dificultando la selección de las propuestas ganadoras.

Debemos aclarar que por razones de confidencialidad, los investigadores ganadores no podrán revelar detalles sobre los datos que compartiremos con ellos para la realización de los estudios. Sin embargo, llegado el momento podremos difundir ampliamente los resultados.

Felicitamos a todas las instituciones e investigadores que presentaron sus propuestas por el esfuerzo realizado. Los ganadores en esta ocasión, tendrán en sus manos una tarea muy importante para poder proveer a la población en general de insumos para efectivizar las acciones para el desarrollo en el país. Asimismo, recordamos a todos los participantes, que forman parte de una red que necesitará de su aporte en un futuro próximo y las puertas para la cooperación interinstitucional permanece abierta.

Finalmente, queremos anunciar oficialmente las 12 propuestas ganadoras que asumirán desde ahora la tarea de profundizar y darle sentido aplicable a los datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia.

A continuación, verán la lista de las propuestas ganadoras:

Visitando el Municipio Turístico Modelo: San José de Chiquitos

Como parte integral del 8vo Encuentro Internacional de Ciudades Intermedias: Respuestas al despoblamiento de las áreas rurales y el nuevo rol de las ciudades intermedias, organizado por CEPAD, los panelistas y expositores, incluyendo a la Directora Ejecutiva de SDSN Bolivia, Lykke E. Andersen, tuvieron la oportunidad de visitar el municipio de San José de Chiquitos, que se está estableciendo como un Municipio Turístico Modelo.

Quedamos muy impresionados con la cultura, la hospitalidad y los avances logrados en el municipio de San José de Chiquitos y queremos incluirlo como un caso de estudio para el Libro Blanco de Buenas Prácticas en Desarrollo Territorial, que estamos desarrollando para el proyecto EARTH (Education, Agriculture and Resources for Territories and Heritage), junto con varias de las instituciones miembro de SDSN Bolivia.

Contexto local

San José de Chiquitos es un municipio remoto ubicado a casi mil kilómetros de la sede de gobierno nacional, en una zona seca y caliente del país. De acuerdo al Censo de Población y Vivienda de 2001, el municipio contaba con 16.600 habitantes, sin embargo, perdía población debido a la emigración por falta de servicios básicos y oportunidades económicas.

No obstante, el municipio tenía varios elementos importantes que podrían formar la base para un proceso de desarrollo sostenible. El primer elemento es el legado de las misiones Jesuíticas bolivianas, las cuales fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO el 12 de diciembre de 1990. La cultura chiquitana actualmente combina la esencia de las creencias y tradiciones indígenas prehispánicas, con el importante aporte dejado en estas tierras por las reducciones jesuíticas, incluyendo una pasión por la música barroca. El segundo elemento es un entorno natural único, con serranías majestuosas, balnearios, lagunas, y diferentes tipos de bosques tropicales secos, con abundante vida silvestre. El tercer elemento es la hospitalidad y calor de su gente, con una fuerte identidad y orgullo chiquitano.

La importancia de un alcalde visionario

Como la mayoría de los jóvenes de San José de Chiquitos, Germaín Caballero salió de su municipio natal en búsqueda de educación y oportunidades en la ciudad. Estudió derecho y periodismo y trabajó varios años en la ciudad más grande de Bolivia, Santa Cruz de la Sierra. Pero eventualmente decidió volver a su municipio natal y a sus 33 años fue elegido como alcalde de San José de Chiquitos en 2005, y re-elegido en 2010 y 2015.

Lo primero que hizo como alcalde fue identificar la vocación del territorio. Anunció en la prensa que la vocación del municipio era turística, aunque esto parecía ilógico para la población local, ya que no había ninguna infraestructura turística. Se puso la meta de transformar a San José de Chiquitos en un municipio turístico modelo en 10 años.

Rápidamente se dio cuenta de que no se podría avanzar con la agenda turística sin servicios básicos y una población razonablemente educada, así que se puso a trabajar en agua, saneamiento, electrificación, educación y salud. Solo entonces, con la base en orden, podría empezar a desarrollar la agenda turística de manera efectiva.

La importancia de recursos económicos y humanos

Un municipio pobre no se puede transformar sin recursos. En el caso de San José de Chiquitos se logró gestionar cuatro importantes fuentes de recursos económicos. Primero, como todos los otros municipios de Bolivia, recibe transferencias del gobierno central. Segundo, aseguró financiamiento internacional clave de la cooperación española a través del Plan Misiones. Tercero, gestionó una ley para recibir regalías municipales de las actividades mineras que se desarrollan en las montañas precámbricas del municipio (oro, plata y cobre). Cuarto, con el desarrollo urbano del municipio, se ha logrado aumentar los ingresos propios del municipio sustancialmente, sobre todo por los impuestos a la propiedad.

Sin embargo, los recursos económicos no son fructíferos si no hay gente capacitada que sepa manejarlos e invertirlos bien. San José de Chiquitos ha logrado atraer expertos en gestión, turismo, restauración, hotelería, gastronomía, música y muchas otras capacidades importantes para la implementación de una visión de desarrollo integral del municipio.

Acciones clave

Un primer paso importante fue la implementación del Plan Misiones, apoyado por la cooperación española, trabajando en la preservación y gestión del patrimonio cultural chiquitano. El Plan Misiones se posiciona como el vínculo de la cultura con el desarrollo sostenible, la lucha contra la pobreza y el ejercicio de los derechos culturales.

Es un trabajo de largo plazo, operando ya más de 20 años en la Chiquitanía, acompañando una donación de más de 6 millones de dólares con apoyo técnico continuo y de articulación de redes. Este compromiso de largo plazo permitió construir pilares fuertes, lo cual permite implementar iniciativas e inversiones complementarias con coherencia y solidés.

A partir de 2008, se crea la Escuela Taller de la Chiquitanía, que con la metodología “Aprender produciendo” ofrece una opción de formación técnica, inserción social y laboral a jóvenes en situación de vulnerabilidad en oficios vinculados al patrimonio cultural.

La Escuela Taller, hasta la fecha, formó estudiantes en los siguientes oficios y especialidades: Albañilería para la Restauración, Arqueología, Artesanía Tradicional, Mobiliario, Carpintería para la Restauración, Instalaciones eléctricas e hidrosanitarias, Gastronomía Chiquitina (Gastronomía y alimentación), Jardinería y Paisajismo, Metales y Servicios Turísticos (Turismo).

Atraer inversión privada al municipio también ha sido crucial. La combinación de la visión del Alcalde y las otras iniciativas de largo plazo, han sido clave para crear sinergias público-privadas. Con inversiones privadas sumando más de 20 millones de dólares en hotelería, el número de hoteles en San José de Chiquitas aumentó de 4 en 2005 a 41 en la actualidad, lo cual permite acomodar a más de 1100 turistas por día. El municipio tiene el único hotel de cinco estrellas de la región, La Villa Chiquitana, administrado por un emprendedor francés.

Finalmente, para asegurar que los turistas se queden más tiempo en vez de pasar rápidamente por el pueblo, se ha trabajado para desarrollar una marca: “San José de Chiquitos – imposible de olvidar” y una serie de atracciones turísticas.

Uno de los legados de los jesuitas que se ha quedado en la zona siglos después de su expulsión en 1767, es una pasión por la música barroca. Para desarrollar y estimular los talentos, el municipio construyó, en 2017, una Escuela de Música Barroca, dónde los niños y jóvenes pueden perfeccionar sus talentos en el violín. La escuela cuenta con infraestructura adecuada para las actividades de la orquesta; cuenta con un auditorio para 250 personas, una sala de ensayos, siete aulas, áreas administrativas y de prácticas.

Cada dos años, la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC) realiza el Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitanía”. Este festival es considerado el evento cultural más importante de Bolivia y el más grande del mundo en su género. El próximo Festival de Música Barroca se realizará entre el 24 de abril y el 3 de mayo de 2020.

Durante todo el año se cumple un activo calendario de celebraciones y fiestas populares que permiten a los turistas disfrutar de las tradiciones de la zona. También se ha impulsado a San José de Chiquitos como un destino nupcial, para que las parejas puedan aprovechar esta bella zona para realizar su post boda, filmación o luna de miel.

También se está promoviendo la gastronomía de la región. Con ayuda del Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD), se está desarrollando un recorrido de turismo vivencial, donde los turistas pueden probar especialidades locales, como el tradicional té quemado, masaco en distintas presentaciones y las ricas empanadas de arroz.

Entre el 6 y 8 de septiembre, se llevará a cabo el Festival Posoka Gourmet, donde los visitantes pueden experimentar las grandes atracciones de San José de Chiquitos.

 

Municipio Escuela

El año 2015 el municipio de San José de Chiquitos fue identificado como Municipio Escuela por CEPAD, por sus buenas prácticas alcanzadas en materia de desarrollo económico local, transparencia, participación ciudadana, gestión innovativa y cohesión social.

Se identificaron varias acciones relevantes, consideradas como buenas prácticas, para ser compartidas con sus pares municipales:

  • La salud y el bienestar de la población se establecen como primera prioridad, por lo cual se creó un seguro universal de salud (SUSACO) en 2008, más de una década antes del resto del país. Con alianzas estratégicas entre el gobierno municipal, departamental y nacional, la cooperación internacional y la empresa privada, se logró cobertura completa y gratuita para toda la población del municipio (y de otros municipios vecinos también).
  • Destino turístico: El turismo genera mucho empleo, especialmente para las mujeres, lo que puede constituirse en un motor de desarrollo sostenible. En San José de Chiquitos se comenzó el trabajo de desarrollo turístico con la participación conjunta de múltiples instituciones. El proceso comenzó involucrando inicialmente a los actores locales: comunidades, artesanos, vecinos, educadores, propietarios de los pocos hoteles de ese entonces, despertando el entusiasmo y logrando el compromiso de participar y promover el desarrollo turístico municipal.
  • Valorando la cultura local: Se ha trabajado de manera sistemática en el fortalecimiento de varios elementos culturales clave, como es el cabildo indígena, la recuperación de costumbres indígenas, las ferias productivas culturales como generación de ingresos locales y la música como elemento de intercambio y manifestación cultural.
  • Recuperación y valoración del patrimonio: En 1989 se creó el Parque Nacional Histórico Santa Cruz La Vieja, sitio arqueológico que rescata los restos de lo que originalmente fue la ciudad de Santa Cruz. El lugar está en una zona en la que confluyen diferentes tipos de bosques como el Cerrado, Chiquitano y Chaco.
  • Fortalecimiento de las mujeres para el desarrollo humano: El Gobierno Autónomo Municipal de San José de Chiquitos creó dentro de su estructura administrativa la Dirección Municipal de Género, para diseñar, implementar y orientar políticas municipales que promuevan la igualdad y equidad de género en el municipio.

 

Lecciones aprendidas

No se logra milagros de un día para otro. La clave de una transformación exitosa y sostenible es una visión compartida y un compromiso de largo plazo de muchos diferentes actores.

San José de Chiquitos es único y no se puede replicar exactamente lo mismo en otro lugar. Sin embargo, se puede replicar la metodología de transformación, lo cual incluye los siguientes componentes principales:

  • Identificar la vocación del territorio, los sueños de la población, y construir una visión compartida.
  • Asegurar financiamiento de una diversidad de fuentes, incluyendo cooperación internacional, inversión privada e impuestos locales.
  • Es fundamental empezar desde lo más básico como el agua, saneamiento básico, electricidad, salud, educación, telefonía, internet y recolección de basura.
  • Sobre esto fundamento de servicios básicos, se puede desarrollar atracciones únicas, y promoverlas por todo el mundo, aprovechando que con las nuevas tecnologías de comunicación, los costos se han reducido.
  • En turismo, hay fuertes economías de aglomeración, es decir, que el éxito de tu vecino te es favorable. Por lo que la colaboración y un apoyo mutuo es fundamental.

 

Insumos para la Política Nacional de Desarrollo Integral de Ciudades

Bolivia actualmente está en el proceso de elaborar una Política Nacional de Desarrollo Integral de Ciudades, lo cual es muy importante dado el rápido y desordenado proceso de urbanización que el país está experimentando. Aunque nuestro Atlas Municipal de los ODS en Bolivia todavía no está listo, ya tenemos datos interesantes que pueden servir como insumos para la elaboración de dicha política.

Lo que nos dicen los datos es que el proceso de urbanización nos puede ayudar a avanzar de manera más rápida y más eficiente hacía los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que en las ciudades se logran más beneficios para la población con menos recursos, debido a importantes economías de escala y aglomeración. Sin embargo, surgen problemas que se agravan en las ciudades, sobre todo en temas de salud. Finalmente, por el gran número de migrantes llegando a las zonas metropolitanas cada año, los gobiernos municipales tienen dificultades en proveer todos los servicios básicos de manera inmediata, por lo que hay grandes números de personas con carencias en las ciudades grandes. En este artículo mostramos algunos datos que respaldan estas conclusiones.

En los gráficos siguientes hemos dividido los 339 municipios de Bolivia en cuatro grupos:

  • RRR: Totalmente rurales (172 municipios)
  • RRU: Predominantemente rurales (91 municipios)
  • UUR: Predominantemente urbanos (51 municipios)
  • ZMC: Zonas metropolitanas y capitales de departamento (25 municipios).

El Gráfico 1 muestra que los municipios urbanos (UUR y ZMC) reciben menos transferencias del gobierno central por persona comparado a los municipios rurales (RRR y RRU), y que los municipios urbanos inviertan menos por persona que los municipios rurales.

Gráfico 1: Recursos públicos disponibles, por tipo de municipio.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia,
proporcionados por el Ministerio de Economía y Finanzas.

Aun así, los municipios urbanos son más exitosos en reducir la pobreza y la desigualdad. Cualquier manera de medir la pobreza muestra resultados mucho mejores para municipios urbanos, y especialmente para los municipios que son capitales de departamento o que pertenecen a las tres zonas metropolitanas del país. El Gráfico 2 muestra los niveles de pobreza, según tres diferentes maneras de medición (1), y también muestra el nivel promedio de desigualdad en el consumo de electricidad (proxy del consumo general del hogar) entre los hogares dentro de cada municipio.

Gráfico 2: Niveles de pobreza y desigualdad, por tipo de municipio.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia,
de diferentes fuentes. Ver detalles en nota (1).

En las ciudades, la población es mejor educada, especialmente las mujeres. Esto, junto con las economías de escala y de aglomeración, hace que la población sea más productiva, lo cual significa que pueden pagar más impuestos y así contribuir a la sostenibilidad fiscal de sus municipios. En contraste, los 172 municipios totalmente rurales en promedio no logran recaudar ni 1% de sus ingresos a nivel local. Más de 99% de los ingresos municipales consisten en transferencias desde el gobierno central, lo cual indica una insostenibilidad financiera aguda (ver el Gráfico 3). Aún en las zonas metropolitanas y capitales de departamento, la recaudación local solamente llega a 21%, lo cual muestra una dependencia fuerte del gobierno central.

Gráfico 3: Escolaridad y recaudación local de impuestos, por tipo de municipio.

 

 Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia,
del Censo de Población y Vivienda 2012 y del Ministerio de Economía y Finanzas.

No todo automáticamente es mejor y más fácil en las ciudades. A pesar de que la desnutrición crónica y la anemia en mujeres muestran mejores datos en las ciudades, hay varios problemas de salud que se concentran en las mismas. El ejemplo más claro es el VIH, con una incidencia mucho más alta en las zonas metropolitanas y capitales de departamento (ver el Gráfico 4). De hecho, más de tres cuartos de todos los casos identificados entre 2014 y 2017 se concentraban en solamente 5 municipios: Santa Cruz de la Sierra, La Paz, Cochabamba, El Alto y Oruro (2). La tasa de homicidios registrados por la policía también es mucho más alta en las zonas metropolitanas, aunque las bajas tasas en las áreas rurales probablemente se deben a registros incompletos.

Problemas de obesidad también tienden a ser mayores en áreas urbanas, especialmente en ciudades intermedias (ver el Gráfico 4). En las áreas metropolitanas y capitales de departamento, el problema de obesidad es menor que en otras áreas urbanas, probablemente por el mayor nivel de educación e ingresos.

Gráfico 4: Problemas de salud, por tipo de municipio.

 

 Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia, de varias fuentes.

Son pocos los indicadores que son peores en las ciudades, pero en términos absolutos, las ciudades grandes concentran muchos problemas. Por ejemplo, el porcentaje de jóvenes varones de 15-24 años que no estudian ni participan en el mercado laboral (NINIs) es relativamente bajo en Santa Cruz de la Sierra (9.6%, comparado con el promedio nacional de 11.3%), pero aun así Santa Cruz de la Sierra es el municipio con más NINIs del país, seguido por La Paz, El Alto y Cochabamba (ver el Gráfico 5).

Gráfico 5: Número de NINIs varones en Bolivia, por municipio, 2012.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Atlas Municipal de los ODS en Bolivia,
calculados con datos del Censo de Población y Vivienda 2012.

Este gráfico es típico. Aunque las cuatro ciudades grandes de Bolivia tienden a tener los mejores indicadores en términos de bienestar humano, también concentran mucha gente con carencias en los mismos aspectos.

Esto se debe sobre todo al gran número de migrantes llegando cada año a estas ciudades. El gráfico 6 muestra los 25 municipios que últimamente crecieron más rápidamente en Bolivia, según el aumento en el número de medidores eléctricos residenciales (con consumo positivo) en cada municipio. Santa Cruz y El Alto cada uno reciben aproximadamente 11 mil nuevas familias anualmente, las cuales necesitan agua potable, saneamiento, electricidad, salud, educación y varios otros servicios públicos.

Gráfico 6: Dinámica poblacional, 2013-2016 (Aumento anual en el número de medidores eléctricos residenciales con consumo positivo).

Fuente: Andersen, Branisa & Calderón (2019).

Sin embargo, como vimos en el Gráfico 1, la inversión pública está dirigida más a los lugares de origen de estos migrantes que a los lugares de destino, lo cual significa que los municipios receptores siempre están atrasados en la provisión de servicios básicos.

También significa una sub-utilización de muchas de las inversiones que se han hecho en áreas rurales. El Gráfico 7 muestra un ejemplo llamativo. Analizando datos de todos los medidores eléctricos de Bolivia, Andersen, Branisa y Calderón (2019) calcularon el porcentaje de los medidores que tenían consumo de 0 kWh en mayo del 2016 (el último mes analizado). Increíblemente, en muchos municipios del Altiplano boliviano, más de 20% de los hogares que tienen electricidad instalada, no lo están usando regularmente.

Gráfico 7: Proporción de medidores de electricidad residenciales con consumo de electricidad cero durante mayo del 2016, por municipio.

Fuente: Andersen, Branisa & Calderón (2019).

En conclusión, la urbanización constituye una oportunidad notable para mejorar las condiciones de vida de la población. En Bolivia tenemos la ventaja de que hay varios centros de atracción (Santa Cruz de la Sierra, El Alto, La Paz y Cochabamba), en vez de solamente una mega-ciudad. Sería ideal desarrollar más centros de atracción, para lo cual el Gráfico 6 arriba muestra algunos municipios con potencial.

Sin embargo, para que las ciudades puedan manejar el gran número de migrantes, necesitan más recursos. La asignación de recursos debería tomar en cuenta los patrones de migración, para que los migrantes tengan los servicios básicos dónde lo van a necesitar.

En las ciudades, por la alta densidad poblacional, se necesita más énfasis en salud pública. Esto incluye buenos servicios de agua y saneamiento, buenas prácticas de higiene, acceso a salud reproductiva, educación cívica para convivir bien, educación vial para conductores y peatones para reducir la tasa de accidentes, áreas verdes y espacios públicos para salud mental y física, sistemas de transporte público para reducir la necesidad de autos privados, y mucho más.

 

Notas

(1) La primera medida de pobreza es la variable Necesidades Básicas Insatisfechas calculada por el INE en base a datos del Censo de Población y Vivienda 2012. La segunda es un Índice de Pobreza Multidimensional también calculado con datos del Censo, pero incluyendo más dimensiones de privación (ver descripción aquí), y la tercera es una medición más actualizada basada en el consumo de electricidad en todas las viviendas de Bolivia, según sus medidores eléctricos (ver descripción aquí).

(2) Ver aquí .

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* Lykke E. Andersen, Ph.D., Directora Ejecutiva de SDSN Bolivia.

Los puntos de vista expresados en el blog son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la posición de su institución. Esta serie de artículos forma parte del proyecto titulado «Atlas Municipal de los ODS en Bolivia» que actualmente lleva a cabo la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) en Bolivia.

La huella de los idiomas en el desarrollo humano y económico de Bolivia

Los idiomas se constituyen en la herramienta principal de comunicación para la especie humana, sin embargo, el impacto que tienen sobre la interacción entre personas y el desarrollo de las sociedades generalmente es ignorado. Actualmente se hablan 7,111 idiomas en todo el mundo, de los cuales 1,058 se hablan en las Américas, lo que significa el 15% de los idiomas vivos del mundo. En promedio, los idiomas nativos en el continente americano se hablan por mil personas. Sin embargo, el quechua es el idioma nativo más hablado en la región de América Latina y el Caribe (LAC), con casi 7,7 millones de hablantes. El aymara es el sexto idioma nativo más hablado en la región LAC, con 1.7 millones de hablantes (1). Ambos se posicionan como los idiomas nativos más hablados en Bolivia.

En 2009, Bolivia establece 36 idiomas nativos oficiales fuera del Castellano. De acuerdo a la Escala Expandida Graduada Intergeneracional de Ethnologue, trece de estos idiomas se encuentran amenazados o en proceso de modificación (2); doce se encuentran moribundos, casi extintos o dormidos (3); dos tienen 8 y 83 hablantes respectivamente (4); y uno no registra hablante alguno en el Censo Poblacional de 2012 (5).

Mientras el castellano se constituye como el idioma integrador, usado en los centros urbanos, en los medios de comunicación, y para casi toda la interacción con el gobierno, más de 2.5 millones de personas en Bolivia hablaban un idioma diferente al castellano como su primer idioma (de acuerdo al Censo Poblacional de 2012). La mayoría de estas personas hablaban quechua (1.4 millones) o aymara (0.9 millones). Sin embargo, una minoría habla otros 63 idiomas en el país, incluyendo idiomas extranjeros.

Movidas por la curiosidad, hicimos un mapa representando los idiomas más hablados en cada uno de los 339 municipios, excluyendo el castellano (6). Impresionantemente, 16 diferentes idiomas surgen en el mapa, incluyendo tres idiomas extranjeros. El quechua es por mucho el idioma no castellano más dominante, hablado en 117 municipios. Le sigue el aymara dominando 111 municipios, que se encuentran agrupados estrechamente en el Altiplano boliviano. El tercer idioma no-castellano más hablado a nivel municipal es el portugués, dominando 19 municipios a lo largo de la frontera con Brasil. El cuarto idiomas es el guaraní, que se habla en 12 municipios en la región del Chaco cercana al Paraguay. El quinto idioma es el alemán, dominando 6 de los 339 municipios, se trata de un dialecto particular hablado por el gran número de menonitas viviendo en Bolivia. El sexto idioma es el Cavineño, dominando sólo tres municipios en las tierras bajas bolivianas. Los restantes 11 idiomas se encuentran todos concentrados en sólo uno o dos municipios cada uno.

Mapa 1: Los idiomas más hablados en cada municipio boliviano, excluyendo el Castellano, 2012

Fuente: Elaboración de las autoras en base al Censo Poblacional de 2012

El municipio con la mayor cantidad de idiomas hablados en el día a día es Santa Cruz de la Sierra, donde por lo menos 49 diferentes idiomas se hablan de manera fluida (como primer idioma). La Paz es el segundo municipio donde más idiomas se habla en Bolivia, con una gama de 43 idiomas hablados de manera fluida. Finalmente, está Cochabamba con 42 idiomas hablados en sus calles diariamente. Esto se debe a un gran número de personas con orígenes diversos conviviendo en las ciudades principales de Bolivia.

La diversidad es algo espectacular. El problema surge cuando alguna de estas personas no habla el idioma principal e integrador, dado que, en gran medida, se verán excluidos de la participación en la vida pública, excepto en los niveles más locales. Las personas que no hablan castellano en Bolivia tendrán grandes problemas en la escuela, al beneficiarse de servicios básicos de parte del gobierno, y tendrán problemas obteniendo información sobre los sucesos que ocurren en Bolivia y más allá de las fronteras.

Es por eso que, para el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia, pensamos que es importante incluir un indicador que muestre el porcentaje de la población (de 3 años o mayor) que no habla español (7). Se trata de un indicador de desigualdad de oportunidades, por lo que lo incluimos bajo el ODS 10.2 que fomenta la inclusión social, económica y política.

En 2012, en promedio, alrededor de 9.7% de los bolivianos (de 3 años o mayores) no hablaban castellano. Dicho esto, debemos destacar que existe una variación substancial entre municipios. Al hacer los cálculos, resulta un rango que va desde un reducido porcentaje en las ciudades principales, a más de la mitad en varios municipios en Cochabamba y Potosí (ver Mapa 2).

Mapa 2: Porcentaje de la población (de 3 años +) que no habla castellano, 2012

Fuente: Elaboración de las autoras en base al Censo Poblacional de 2012

La Gráfica 1 muestra una correlación positiva entre la proporción de la población que no habla castellano en cada municipio, y el nivel de Pobreza Energética Extrema. Mientras que hablar castellano no asegura reducidos niveles de pobreza, no hablar el idioma virtualmente garantiza niveles muy altos de pobreza energética.

Gráfica 1. Relación entre exclusión idiomática y Pobreza Energética Extrema

Fuente: Elaboración de las autoras basada en información del Censo Poblacional de 2012 y Andersen, Branisa y Calderón (2019)

Mientras que el castellano es importante para la integración al proceso nacional, hablar inglés facilita la representación y el obtener una voz en instituciones globales (meta 10.6) así como acceso y colaboración en cuanto a proceso científicos globales, tecnología e innovación (meta 17.6). Es por ello sugerimos incluir el porcentaje de la población de 18 años o mayor que habla inglés como indicador en el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia. Como mostrado en la Gráfica 2, este indicador está inversamente relacionado a la Extrema Pobreza Energética a nivel municipal.

Gráfica 2. Relación entre hablar un idioma extranjero y la Pobreza Energética Extrema


Fuente: Elaboración de las autoras basada en información del Censo Poblacional de 2012 y Andersen, Branisa y Calderón (2019)

Otro indicador que se usa frecuentemente como una variable explicativa en estudios sobre pobreza en Bolivia, es la lengua materna (el idioma en el que aprendiste a hablar). Este indicador es generalmente usado como una variable proxy para “indigeneidad”, pero claramente cubre muchos aspectos más que la simple habilidad de comunicación (por ejemplo, cultura y locación). Pensamos que los dos indicadores propuestos arriba (Porcentaje de la población que no habla español, y proporción de la población adulta que habla inglés) se constituyen como indicadores más precisos de exclusión e inclusión, con un claro rastro de causalidad.

Notas

(1) Véase Ethnologue
(2) Aymara, Araona, Bésiro, Cavineño, Chimán, Mojeño-Trinitario, Mojeño-Ignaciano, Mosetén, Sirionó, Tacana, Yaminawa, Yuki and Yurakaré.
(3) Baure, Canichana, Cayubaba, Itonama, Leco, Machajuyai-Kallawaya, Machineri, Maropa, Movima, Pacawara, Tapiete and Toromona.
(4) Moré, Uru-Puquina.
(5) Guarasu’we (presumed dead).
(6) Usamos datos del Censo Poblacional de 2012 para calcular la mayor parte de los números presentados en este artículo. Específicamente, a las personas se les pregunta qué idioma hablan, nosotras usamos su primera respuesta para determinar el idioma que hablan en su cotidiano.
(7) Para determinar si las personas hablan castellano, usamos ambos, el idioma en el que aprendieron a hablar y los dos primeros idiomas que mencionaron que hablan. Esta interpretación es generosa y no necesariamente significa que las personas pueden redactar un ensayo sin errores, o interpretar un texto complejo, sino que probablemente pueden dejarse entender cuando interactúan con médicos, profesores, burócratas y otras personas con las que necesitan comunicarse para obtener servicios públicos.

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* Lykke E. Andersen, Ph.D., Directora Ejecutiva de SDSN Bolivia.
** Lily Peñaranda, M.Sc., SDSN Bolivia, Directora de Desarrollo.
Los puntos de vista expresados en el blog son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la posición de su institución. Esta serie de artículos forma parte del proyecto titulado «Atlas Municipal de los ODS en Bolivia» que actualmente lleva a cabo la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) en Bolivia.

Convocatoria para Estudios Transversales para el Atlas Municipal de los ODS en Bolivia

La Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible en Bolivia (SDSN Bolivia) está actualmente elaborando
un Atlas Municipal de los ODS en Bolivia en base a más de 80 indicadores, cubriendo todos los 17
Objetivos de Desarrollo Sostenible. El Atlas proveerá un diagnostico muy detallado de la situación de
cada uno de los 339 municipios en Bolivia entre los años 2012 y 2018, y servirá como línea base para la
implementación de la Agenda 2030 en Bolivia. El mismo será presentado en marzo del 2020, durante el
lanzamiento oficial de SDSN Bolivia.

Con el fin de otorgar valor adicional a los datos, queremos desarrollar, junto con los miembros de la Red,
una serie de estudios transversales que proveen conclusiones y propuestas accionables, que servirán
tanto para la formulación de políticas públicas, como para aportar en el proceso de toma de decisiones
de las empresas privadas y acciones de la sociedad civil. Estos estudios, con sus propuestas concretas,
también serán presentados en el gran lanzamiento de SDSN Bolivia en marzo del 2020, y ayudarán a
definir las prioridades de la Red en los siguientes años.

Por eso, nos complace hacer el llamado oficial a los miembros de SDSN Bolivia para participar del concurso
de realización de Estudios Transversales con Propuestas Accionables para el Desarrollo Sostenible en
Bolivia.

SDSN Bolivia pagará Bs. 30.000,- para cada una de las propuestas seleccionadas. Esperamos financiar alrededor de 10 estudios.

Fecha límite para envío de propuestas: jueves 1 de agosto del 2019.

Ver detalles de la convocatoria abajo.

SDSN-BOCO-001-2019_ampliación_plazo

Formulario-BOCO-001-2019