Jugando con fuego en Santa Cruz

Actualmente hay mucha especulación sobre las causas de los incendios forestales en la región amazónica. Un diputado de la Asamblea Plurinacional, especuló que probablemente se originaron en Brasil, mientras que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó que las ONG son las causantes de los incendios en el Amazonas, con el fin de dañar la imagen de su gobierno. Muchas personas en Bolivia culparon al Decreto Supremo 3973 emitido el 9 de julio de 2019, que autoriza incendios controlados con fines agrícolas en Santa Cruz y el Beni. El nuevo acuerdo de exportación de carne firmado con la China también resulta ser sospechoso para la opinión pública.

En este blog presentaremos algunos datos empíricos para evitar caer en altos niveles de especulación. Para ello, hemos analizado todos los incendios detectados en el Departamento de Santa Cruz por el sensor Conjunto de Radiómetros de Imágenes Infrarrojas Visibles  (VIIRS) de la NASA, entre el 1ro de enero de 2016 y el 28 de agosto de 2019.

La mayoría de los lectores seguramente se sorprenderán por el gran número de incendios detectados en el departamento: ¡Alrededor de 100.000 cada año! En la Tabla 1 hemos evaluado todos los incendios detectados por año (1) y el tipo de área en la que se detectaron, según el Plan Departamental de Uso del Suelo (PLUS). Alrededor del 59% se encontraban en áreas designadas para uso agropecuario, pero un asombroso 41% de todos los incendios se encontraban en áreas forestales o áreas protegidas, las cuáles no se deberían quemar.

 Tabla 1: Número de incendios detectados por año y tipo de uso del suelo, 2016-2019

Fuente: Cálculos de los autores basados en datos del sensor VIIRS de la NASA y del PLUS de Santa Cruz.

En esta tabla, el año 2019 no se ve muy diferente de años anteriores, esto se debe a que todavía estamos a principios de la temporada de chaqueo. Si graficamos el número acumulado de incendios por fecha del año, vemos que este 2019 claramente destaca (ver Figura 1). Hasta ahora, 2016 fue el peor año tanto por el número de incendios, la extensión de la tierra quemada y el área deforestada, pero 2019 parece listo para batir esos récords fácilmente. Sólo los primeros 28 días de este mes vieron más de 83 mil incendios en Santa Cruz. Esto es más del doble de los 36.591 incendios detectados durante el mismo período en 2016.

Figura 1: Incendios detectados en Santa Cruz por satélites de la NASA, 2016-2019

Fuente: Cálculos de los autores basados en datos del sensor VIIRS de la NASA.

Por lo general, los incendios tienen lugar en tierras ya deforestadas, o muy cerca de tierras ya deforestadas, pero este año los incendios se han aventurado más lejos. En 2016, por ejemplo, sólo el 16% de todos los incendios en Santa Cruz tuvieron lugar a más de 1 kilómetro de áreas que ya estaban deforestadas a finales del año anterior. Pero en lo que va de 2019, el 37% de los incendios en Santa Cruz se han observado a más de 1 kilómetro de las zonas ya deforestadas (véase la Figura 2).

Figura 2: Ubicación de los incendios en Santa Cruz según distancia con áreas ya deforestadas, 2016-2019

Fuente: Cálculos de los autores basados en datos del sensor VIIRS de la NASA y del conjunto de datos Hansen Global Forest Change versión 1.5.

La quema de pastos naturales es una práctica antigua, que los ganaderos utilizan para fomentar el crecimiento de pasto fresco y tierno para el ganado. Sin embargo, tabulamos el número de incendios en Santa Cruz por la densidad de la cobertura arbórea en el año 2000 y encontramos que en lo que va del año, alrededor del 45% de los incendios han tenido lugar en zonas que solían tener una cobertura arbórea alta (61 – 90%) como el «Cerrado Chiquitano» y el «Cerrado Chaqueño»  y el 31% en zonas que solían tener una cobertura arbórea muy densa (91-100%), más similar al «Bosque Chiquitano».

Figura 3: Ubicación de los incendios bolivianos, 2016-2019, por cobertura arbórea del año 2000

Fuente: Cálculos de los autores basados en datos del sensor VIIRS de la NASA, y del conjunto de datos Hansen Global Forest Change versión 1.5, donde la cobertura arbórea corresponde al cierre del dosel de vegetación de más de 5 m.

Si bien puede haber algunos incendios causados por un accidente (como un cigarrillo en llamas o un incendio de campamento dejado por turistas irresponsables), es seguro suponer que los culpables más probables son los cientos de miles de agricultores que intencionalmente prenden fuegos a la vegetación cada año para prepararse para la próxima temporada agrícola. El espectacular aumento de los incendios durante este mes, sugiere que el Decreto Supremo y las oportunidades de exportación de carne a la China han alentado a los agricultores a deforestar de manera más agresiva este año.

Notas

(1) Excluimos todas las observaciones de baja confiabilidad del análisis, ya que estos podrían reflejar techos metálicos o  automóviles en vez de incendios.


* Lykke E. Andersen, Ph.D., Directora Ejecutiva de SDSN Bolivia.

** Juan Carlos Ledezma, Gerente Científico, Conservación Internacional Bolivia

***Eduardo Forno, Director Ejecutivo, Conservación Internacional Bolivia 

Los puntos de vista expresados en el blog son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente la posición de su institución. Esta serie de artículos forma parte del proyecto titulado «Atlas Municipal de los ODS en Bolivia» que actualmente lleva a cabo la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) en Bolivia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *