5. IGUALDAD DE GÉNERO

5. GENDER EQUALITY

Bolivia tiene un rendimiento relativamente bueno en algunas áreas de equidad de género. De acuerdo a los Indicadores de Desarrollo del Banco Mundial, durante la última década, el radio de niñas y niños matriculados en niveles de primaria y secundaria en escuelas públicas y privadas en Bolivia ha estado cerca de la paridad, llegando a 99 niñas por cada 100 niños en 2012. Además, en términos de la representación de mujeres en el parlamento, Bolivia sobresale a nivel global con 53% de su parlamento compuesto por mujeres, el cual es el segunda porcentaje más alta en el mundo.

Sin embargo, varios problemas relacionados con temas de género persisten en Bolivia. En términos de violencia de género, a pesar de su penalización por la nueva Constitución de 2009 y la Ley Integral para Garantizar a la Mujeres una Vida Libre de Violencia, el avance es escaso. De acuerdo a la última encuesta de Prevalencia y Características de la Violencia Contra las Mujeres, publicado por el Instituto Nacional de Estadística en 2016, 44.4% de las mujeres encuestadas en Bolivia habían sufrido de violencia intra-pareja durante los 12 meses antes de la encuesta. Bolivia también tiene una de las tasas de embarazos en adolescentes más altas en Latinoamérica.

La equidad de género es un tema transversal que debería ser integrado naturalmente en todos los trabajos de desarrollo. Sin embargo, un problema que genera desventajas particularmente profundas y a largo plazo para mujeres comparado con los hombres son los embarazos en adolescentes, ya que estos tienden a interrumpir, o demorar severamente, la educación, carrera, y la capacidad de generar ingresos para las mujeres. Casi la mitad de todas las mujeres de 20 años en Bolivia ya tienen por lo menos un bebé que cuidar, lo que significa que no pueden enfocarse completamente en desarrollar su propio potencial.1