12. PRODUCCIÓN Y CONSUMO RESPONSABLES

12. RESPONSIBLE CONSUMPTION AND PRODUCTION

El consumo y producción sostenibles consisten en promover el uso eficiente de los recursos y las energías, con el objetivo de “hacer más y mejor con menos”, y por lo tanto aumentar las ganancias netas de las actividades económicas al reducir el uso de recursos, la degradación y polución a través de todo el ciclo vital, y al mismo tiempo aumentar la calidad de vida.

Bolivia tiene mucho potencial para tales ganancias de eficiencia, ya que los actuales patrones de producción son tristemente ineficientes en la mayoría de las áreas. En agricultura, por ejemplo, los rendimientos agrícolas por hectárea son alrededor de la mitad de los niveles encontrados en los países vecinos, y la producción agrícola por agricultor es un tercio del nivel en Paraguay, un cuarto del nivel en Colombia y un quinto del nivel de Brasil. Sin mencionar Argentina, donde cada agricultor genera 15 veces más valor añadido que un agricultor en Bolivia1. Una consecuencia de estas ineficiencias en agricultura es que sacrificamos mucho de nuestros bosques tropicales y recibimos muy poco a cambio.

Ineficiencias similares son encontradas en muchas otras áreas. Por ejemplo, la fuerza laboral en Bolivia en promedio tiene más años de educación que la fuerza laboral en Chile, pero el PIB per cápita por trabajador en Bolivia es menos que un tercio comparado al de Chile, implicando que obtenemos menos de las inversiones altas en educación privada y pública.

Adicionalmente, los sistemas de Bolivia para recoger y procesar desechos son extremadamente limitados. Casi todas las aguas residuales son conducidas directamente a ríos y lagos sin tratamiento, y 1.3 millones de bolivianos se ven obligados a botar su basura a los ríos o calles por la falta de servicios de recolección de basura2. De acuerdo al GAP Frame Index, el cual analiza 24 diferentes dimensiones de desarrollo en Bolivia, el tratamiento de desechos es la dimensión donde Bolivia tiene el puntaje más bajo (1.1 de 10)3.

Promover métodos de producción que utilicen recursos y energía de manera más eficiente y con menos desechos debería ser una prioridad para Bolivia.