Democracia versus salud: 7 sugerencias para elecciones seguras en Bolivia durante una pandemia

Por: Lykke E. Andersen, Ph.D.*

 

 

 

 

Bolivia se encuentra actualmente en un limbo democrático, sin un presidente electo y con una sociedad polarizada política, geográfica y étnicamente. En noviembre de 2019 se instaló un gobierno interino, encargado de organizar elecciones democráticas y transparentes lo antes posible. Las elecciones se programaron primero para marzo, luego, debido a la pandemia del COVID-19, se pospusieron hasta mayo y, ahora, las elecciones están fijadas para el 6 de septiembre de 2020.

Nadie ha demostrado ser bueno para predecir la evolución de esta pandemia, pero dadas las tendencias actuales en Bolivia, es obvio que habrá un gran número de personas infectadas con SARS-CoV-2 en Bolivia el 6 de septiembre, por lo que llevar a cabo elecciones será un gran desafío.

En este blog, espero brindar sugerencias útiles sobre cómo organizar la jornada electoral para minimizar el riesgo de contagio, mientras se maximiza la participación pacífica y democrática.

 

  • Mejor al aire libre que en espacios cerrados

Se sabe que la propagación del virus es mucho más probable en espacios cerrados y mal ventilados que en el exterior, por lo que las mesas de votación deberían ubicarse idealmente al aire libre, en patios o canchas de fútbol, ​​protegidas del sol, pero por lo demás tan abiertas como sea posible.

 

  • Distanciamiento físico, barbijos y limpieza de manos

Las canchas de fútbol son ideales ya que, al ser espaciosas, posibilitan el distanciamiento físico. Los electores deben mantener una distancia de 2 metros a otros electores en todo momento y usar un barbijo. Deben recibir alcohol o gel desinfectante para desinfectarse las manos antes y después de emitir su voto.

 

  • Los más vulnerables deberían votar primero

La votación debe distribuirse de la manera más uniforme posible durante la jornada electoral comenzando por los más vulnerables al COVID-19. Un horario ideal se vería así:

 

Hora Grupo de electores
08:00 – 09:00 65 años o más (más una persona acompañante, si es necesario)
09:00 – 10:00 Mujeres embarazadas y mujeres con niños menores de 5 años.
10:00 – 11:00 54 – 64 años de edad
11:00 – 12:00 46 – 53 años de edad
12:00 – 13:00 40 – 45 años de edad
13:00 – 14:00 34 – 39 años de edad
14:00 – 15:00 29 – 33 años de edad
15:00 – 16:00 25 – 28 años de edad
16:00 – 17:00 21 – 24 años de edad
17:00 – 18:00 18 – 20 años de edad

 

Este cronograma toma en cuenta la distribución por edad de la población con derecho a voto en Bolivia y asegura un número aproximadamente igual de electores en cada franja horaria. La composición de edad exacta diferirá entre comunidades, sin embargo, sería demasiado complicado tener reglas específicas para cada mesa.

Se debe permitir que el personal de salud vote durante cualquier horario y sus turnos de trabajo deberían organizarse de manera que estén fuera del trabajo al menos parte de la jornada electoral.

 

  • El grupo de jurados potenciales debe restringirse a los jóvenes menores de 30 años.

Si bien el riesgo para los electores es mínimo siempre que cumplan con las medidas de distanciamiento físico, barbijos y limpieza de manos, el riesgo para los jurados electorales es significativo, ya que estarán cerca de cientos de personas diferentes durante todo el día. El riesgo sería similar a un trabajador del supermercado o un conductor de autobús, pero afortunadamente la jornada electoral es solo un día, no todos los días.

Aun así, para minimizar el riesgo de enfermedad grave posterior entre los miembros del jurado electoral, estos deberían ser los más jóvenes y saludables. Todos deberían ser menores de 30 años y deberían poder excusarse si están embarazadas o tienen niños pequeños, si tienen alguna de las condiciones médicas subyacentes que se sabe que agravan el COVID-19 (obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer, asma, etc.), o si se sienten enfermos.

Obviamente, deberán estar equipados con equipos de bioseguridad adecuados y suministros de limpieza, y se les debería permitir tomar varios descansos durante el día.

 

  • El cierre estricto durante las dos semanas previas a las elecciones puede ser una buena idea

A menos que las tasas de infección ya estén bajando rápidamente debido a la causa natural de la pandemia, una cuarentena estricta puede ser una buena idea durante las dos semanas previas a las elecciones. Esto ayudaría a asegurar la menor circulación de virus posible durante la jornada electoral y, por lo tanto, reduciría el riesgo.

 

  • Comunicación clara

Las autoridades electorales necesitan una estrategia de comunicación cuidadosamente pensada, con los siguientes tres objetivos principales: i) asegurar que todos los electores entiendan cuándo y cómo emitirán sus votos, ii) demostrar de manera convincente que se están tomando todas las precauciones necesarias para llevar a cabo las elecciones de forma segura, y iii) combatir la información errónea que podría causar confusión entre los electores durante la jornada electoral.

 

  • La votación no debe ser obligatoria durante la pandemia

Si bien la votación suele ser obligatoria en Bolivia, esta regla debería eliminarse durante la pandemia. Cualquier persona que esté enferma obviamente debe quedarse en casa para evitar la propagación de la enfermedad, y las personas que se sienten particularmente vulnerables no deberían ser obligadas a votar.

Sin embargo, se espera que la participación sea alta, ya que el electorado está muy consciente de que cada voto cuenta, y parece haber pocos electores indiferentes en Bolivia.

 

* SDSN Bolivia.

Los puntos de vista expresados en este blog son responsabilidad de los autores y no necesariamente reflejan la posición de la institución.

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Una respuesta a “Democracia versus salud: 7 sugerencias para elecciones seguras en Bolivia durante una pandemia”

  1. Me parecen muy pertinentes las sugerencias, sin embargo, considero que los tres siguientes aspectos, entre otros, pueden incrementar significativamente el absentismo:
    1) la percepción del riesgo de contagio, en muchos casos, sobre dimensionada.
    2) la prioridad asignada a las condiciones de salud individual en relación al ejercicio del derecho al voto.
    3) la disminución significativa del nivel de credibilidad del órgano electoral en la sociedad en general.

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